lunes, 22 de febrero de 2016

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 5, 1-4




Queridos hermanos:
Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Palabra de Dios.


Reflexionando juntos

 Exhorta a los responsables de la comunidad a que sean buenos pastores, no usando la fuerza, ni siendo ávidos de ganancia, ni déspotas. Es bueno leer esta página en la fiesta de san Pedro como primer pastor de la Iglesia, quien tuvo que realizar todo un proceso de conversión y de cambio de mentalidad, desde un seguimiento interesado hasta una fe más gratuita y generosa, y desde una cobardía vergonzosa en el momento de la pasión de Jesús, hasta el supremo testimonio de su martirio en Roma. Toda su vida y, por tanto, también su misión, simbolizada por la "cátedra", es vista desde la perspectiva de Cristo.  Hoy es un día en que los pastores de la comunidad deben examinarse acerca del estilo con que están ejerciendo su ministerio en nombre de Cristo y como sucesores de los apóstoles. Recemos para que así sean nuestros sacerdotes 

P. Juan R. Celeiro

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Buscar este blog