lunes, 18 de abril de 2016

SALMO RESPONSORIAL 41, 2-3; 42, 3-4




R.    ¡Mi alma tiene sed de ti, Dios viviente!

Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira por ti, mi Dios.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente:
¿Cuándo iré a contemplar el rostro de Dios? R.

Envíame tu luz y tu verdad:
que ellas me encaminen'
y me guíen a tu santa Montaña,
hasta el lugar donde habitas. R.

Y llegaré al altar de Dios,
el Dios que es la alegría de mi vida;
y te daré gracias con la cítara,
Señor, Dios mío. R.

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