martes, 26 de julio de 2016

Lectura del libro de Jeremías 7, 1-11



Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos: «Párate a la puerta de la Casa del Señor, y proclama allí esta palabra, Tú dirás: Escuchen la palabra del Señor, todos ustedes, hombres de Judá que entran por estas puertas para postrarse delante del Señor.
Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Enmienden su conducta y sus acciones, y Yo haré que ustedes habiten en este lugar. No se fíen de estas palabras ilusorias: "¡Aquí está el Templo del Señor, el Templo del Señor, el Templo del Señor!"
Pero si ustedes enmiendan realmente su conducta y sus acciones, si de veras se hacen justicia unos a otros, si no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, si no derraman en este lugar sangre inocente, si no van detrás de otros dioses para desgracia de ustedes mismos, entonces Yo haré que ustedes habiten en este lugar, en el país que he dado a sus padres desde siempre y para siempre.
¡Pero ustedes se fían de palabras ilusorias, que no sirven para nada! ¡Robar, matar, cometer adulterio, jurar en falso, quemar incienso a Baal, ir detrás de otros dioses que ustedes no cono- cían! y después vienen a presentarse delante de mí en esta Casa que es llamada con mi Nombre, y dicen: "¡Estamos salvados! ", a fin de seguir cometiendo todas estas abominaciones.
¿Piensan acaso que es una cueva de ladrones esta Casa que es llamada con mi Nombre? Pero Yo también veo claro».

Palabra de Dios.


Reflexionando juntos

 Los ojos del profeta se derraman en lágrimas. Sensibilidad de Jeremías, expresión de la sensibilidad de Dios. Dios que llora por las desgracias de sus hijos. Son maneras de hablar pero que preanuncian el día en que Dios tomara un “cuerpo” y llorará verdaderas lagrimas, por la muerte de Lázaro, por ejemplo.. Dame, Señor un corazón atento a las penas de los hombres. Ayúdanos, Señor a disminuir, individual y colectivamente, la parte de sufrimiento que proviene de las faltas de los hombres. El grito de desesperación acaba en un grito de esperanza. Así  debe ser siempre.


P. Juan R. Celeiro

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Buscar este blog