miércoles, 10 de agosto de 2016

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 9, 6-11




Hermanos:
Sepan que el que siembra mezquinamente tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad cosechará abundantemente.
Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría.
Por otra parte, Dios tiene poder para colmarlos de todos sus dones, a fin de que siempre tengan lo que les hace falta, y aún les sobre para hacer toda clase de buenas obras. Como dice la Escritura: "El justo ha prodigado sus bienes: dio a los pobres y su justicia permanece eternamente".
El que da al agricultor la semilla y el pan que lo alimenta, también les dará a ustedes la semilla en abundancia, y hará crecer los frutos de su justicia.

Palabra de Dios. 


 Reflexión

 Se ha elegido esta lectura porque resalta la caridad como característica de todo buen cristiano, y porque lo fue también de san Lorenzo. Se puede dar algo con tacañería, por compromiso, a disgusto. O bien, con generosidad, de buen grado, pensando que Dios nos ha dado antes con plenitud. Lorenzo, como diácono encargado de los bienes de la comunidad, se distinguió por su amor y su generosidad con los pobres.


P. Juan R. Celeiro

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