martes, 11 de octubre de 2016

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 5, 1-6



Hermanos:
Ésta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud. Yo mismo, Pablo, les digo: si ustedes se hacen circuncidar, Cristo no les servirá de nada. Les vuelvo a insistir: todos los que se circuncidan están obligados a observar íntegramente la Ley. Si ustedes buscan la justicia por medio de la Ley, han roto con Cristo y quedan fuera del dominio de la gracia.
Porque a nosotros, el Espíritu nos hace esperar por la fe los bienes de la justicia. En efecto, en Cristo Jesús, ya no cuenta la circuncisión ni la incircuncisión, sino la fe que obra por medio del amor.

Palabra de Dios. 


Reflexionamos juntos

 Vivir con libertad interior, con libertad de hijos, es dejarse mover por el Espíritu de Cristo, y no por un legalismo exagerado, que Jesús ya criticó en los fariseos, que se fiaban más de las prácticas externas y de los méritos que de la gracia de Dios. Lo que importa, para Pablo, no es la circuncisión. Se ve que los judaizantes de turno incitaban a los cristianos a volver a esta práctica que en la ley de Moisés era obligatoria. Ahora la comunidad no le daba importancia: "lo que cuenta es la fe que obra por medio del amor". Hermosa fórmula, densa, llena de compromiso. Se ve en seguida que la libertad no es hacer uno lo que le viene en gana: es "fe que obra por medio del amor". No hay nada más exigente que el amor. Como en los hijos de una familia, que no obedecen o actúan por miedo al castigo o por hacer méritos interesados, sino por amor y por corresponsabilidad. ¡Señor enséñanos a dejarnos guiar por tu Espíritu de Amor!


P. Juan R. Celeiro

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