lunes, 31 de octubre de 2016

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo A los cristianos de Filipos 2, 1-4



Hermanos:
Si la exhortación en nombre de Cristo tiene algún valor, si algo vale el consuelo que brota del amor o de la comunión en el Espíritu, o la ternura y la compasión, les ruego que hagan perfecta mi alegría, permaneciendo bien unidos.
Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento. No hagan nada por interés ni por vanidad. Que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos. Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás.

Palabra de Dios



Reflexionamos juntos

 Carta llena de cariño por parte de Pablo, que corresponde así al afecto que le tenía aquella comunidad. Hoy les pide encarecidamente que le den esta gran alegría: "permanezcan bien unidos. Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento". La comunidad de Filipos, como todas las demás, debían tener motivos de tensión y divisiones. Por eso la recomendación. Recomendación que nos viene bien a todos, los de entonces y los de ahora. La de Filipos, en este sentido, era una comunidad normal. Los motivos para esta unidad no son sólo humanos -la convivencia civilizada- sino que, para Pablo, se apoyan sobre todo en la fe. Y detalla las condiciones que ayudarán a mantener esta unanimidad. Los consejos valen para nosotros. También alegraremos el corazón de Dios, y nosotros mismos seremos más felices, si hacemos lo posible por reprimir nuestras envidias y pretensiones, y nos decidimos a "estimar a los demás como superiores".


P.Juan R. Celeiro

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Buscar este blog