domingo, 13 de noviembre de 2016

Lectura de la profecía de Malaquías 3, 19-20a


 
Llega el Día, abrasador como un horno.
Todos los arrogantes y los que hacen el mal serán como paja;
el Día que llega los consumirá, dice el Señor de los ejércitos,
hasta no dejarles raíz ni rama.
Pero para ustedes,
los que temen mi Nombre,
brillará el sol de justicia que trae la salud en sus rayos.
Palabra de Dios. 


Reflexionamos juntos

 Malaquías quería animar, de parte de Dios, a unos judíos que se sentían defraudados, a la vuelta del destierro, porque no conseguían tan fácilmente como habían esperado la reconstrucción de su sociedad. Les invita a mirar hacia delante, hacia "el día del Señor". Ese día, en el horizonte futuro mesiánico, será, por una parte, "abrazador como un horno", porque los malvados serán quemados como la paja; y, por otra, un día de luz y de liberación para los "que temen mi nombre". Ese día se verá el destino de unos y otros y se pondrá de manifiesto la justicia de Dios. Es bueno mirar hacia delante. Contribuye a animarnos en el trabajo o en la lucha, nos recuerda que hay caminos que llevan al éxito y a la felicidad verdadera, y otros que parecen fáciles, pero no llevan más que al fracaso absoluto y a la muerte.


P. Juan R. Celeiro

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