domingo, 12 de febrero de 2017

Lectura del libro del Eclesiástico 15, 15-20




Si quieres, puedes observar los mandamientos
      y cumplir fielmente lo que agrada al Señor.
Él puso ante ti el fuego y el agua:
      hacia lo que quieras, extenderás tu mano.
Ante los hombres están la vida y la muerte:
      a cada uno se le dará lo que prefiera.
Porque grande es la sabiduría del Señor,
      Él es fuerte y poderoso, y ve todas las cosas.
Sus ojos están fijos en aquellos que lo temen
      y Él conoce todas las obras del hombre.
A nadie le ordenó ser impío
      ni dio a nadie autorización para pecar.

Palabra de Dios.

Reflexionamos juntos

 El don precioso de la libertad. El Libro del Eclesiástico deja bien claro que el mal no procede de Dios, sino que su origen es el mal uso que hace el hombre de su libertad. Dios no quiere nunca el mal. Si lo permite, es para salvaguardar la libertad humana, sin la cual el ser humano no puede realizarse ni ser feliz. Ante el hombre siempre está la posibilidad de la vida o la muerte, es decir el pecado. “Si quieres…. ”. El hombre, si quiere, puede optar por la vida, pero, si elige el pecado, la responsabilidad es solo suya. Hay una relación estrecha entre libertad y responsabilidad en el hombre. Moisés, cuando presentó los mandamientos, decía a su pueblo: "Ante ti están la muerte y la vida; tú eligiras".


P. Juan R. Celeiro

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