domingo, 16 de julio de 2017

Lectura del libro de Isaías 55, 10-11



Así habla el Señor:
Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo
y no vuelven a él sin haber empapado la tierra,
sin haberla fecundado y hecho germinar,
para que dé la semilla al sembrador
y el pan al que come,
así sucede con la palabra que sale de mi boca:
ella no vuelve a mí estéril,
sino que realiza todo lo que Yo quiero
y cumple la misión que Yo le encomendé.

Palabra de Dios.


Reflexionamos juntos

El profeta invita a la esperanza. Con la comparación de la lluvia, que fecunda la tierra y le hace producir fruto, nos asegura que la Palabra de Dios es siempre eficaz y fecunda. Así nos prepara para escuchar el evangelio, con la parábola del sembrador y la eficacia de la semilla que es la Palabra de Dios. Esta palabra se oye en la celebración de la eucaristía y debe prolongar sus efectos en la vida personal, familiar y social.



P. Juan R. Celeiro

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