sábado, 12 de octubre de 2013

Testimonio de Pepe Sánchez, celador fiel de su parroquia

Cuando alguien afirma que dentro de la Iglesia Católica no existen personas buenas, además de mentir, está ofendiendo a quienes como Pepe Sánchez, es un guardián inasequible al desaliento en su parroquia rural en el interior de la tierra malagueña.

Lean, amigos lectores, el testimonio que está sacado de Odisur:



“En el valle del Genal, en la comarca de Ronda, se encuentra el pueblo de Benadalid, con un enclave precioso, a 25 km del Tajo, una población de poco más de 250 habitantes y un templo del siglo XVI. Uno de sus vecinos es José Sánchez. A sus 84 años sigue siendo el sacristán de la parroquia y está dispuesto para todo lo que se necesite en la parroquia.
Ha pasado casi toda su vida en Benadalid, pero también fue emigrante en busca de trabajo, en Alemania y Bilbao. Echaba de menos su pueblo y allí volvió hace más de 30 años, desde entonces, afirma, «no he faltado ni un solo día a la parroquia».
El párroco de Benadalid también lo es de Benarrabá, Gaucín y Gaucín-Estación, y en Benadalid tienen en Pepe a un buen aliado para la buena marcha de la parroquia. Lo mismo se encarga de atender al carpintero, al albañil y a las limpiadoras, que de llevar las cuentas al día. Un templo del siglo XVI necesita constantes reformas y Pepe consigue que el dinero llegue para lo más necesario.
SUBIR LOS ESCALONES
También se encarga de organizar la liturgia, de proclamar las lecturas en la misa y de hacer de monaguillo, incluso toca las campanas para avisar a sus vecinos de que empieza la Eucaristía. «Ya me va costando subir los escalones hasta el presbiterio», afirma, por eso se ha empeñado en que se impliquen otras personas, incluso «salgo a la plaza, a la Casa de la Cultura, y busco a los jóvenes para que echen una mano en la parroquia», asegura Pepe.
«He conocido a varios párrocos: Luis, Juan Manuel, Rafael, Marcos, Javier… con todos tengo mucha amistad, pues para mí han sido más que amigos, familia, a la vez que sacerdotes a los que respeto como a mis padres espirituales». José Sánchez se casó con Ana Bernal hace ya 47 años. No han podido tener hijos, un motivo de tristeza que superaron porque «nos pusimos en manos de Dios».
Su cara dibuja una sonrisa enorme cuando recuerda el día en que conoció a su mujer. Nos cuenta que él ya tenía 27 años y su mujer 15, y se conocieron en el cine del pueblo. «Me senté a su lado y no le caí mal (se ríe) y ya llevamos 47 años de muy feliz matrimonio. Aquel día lo celebramos con un guisado de arroz y el sacerdote nos cantó un fandanguillo». Pepe recibió la fe de su madre. Recuerda que, mientras lo bañaba en un balde metálico, lo peinaba y le ponía colonia, le iba enseñando las oraciones. Y esa fe ha seguido creciendo durante toda su vida.
«Le agradezco a la Iglesia mi vida, que me haya enseñado a conocer a Jesucristo y a la Virgen María. La Iglesia es mi madre y vivo muy contento en ella. Procuro ser un buen hijo, pero a veces fallo».
Un hombre con las ideas claras, al que no le importa lo que digan los demás: «Alguna vez me han criticado por estar en la parroquia, incluso me han dicho que estaré en ella por interés, y tienen razón: mi interés es el cariño que le tengo a mi parroquia, nada más que eso. Hay gente que piensa mal, pero a esos, que Dios les perdone. Así seguimos y así pienso seguir, mi parroquia no la dejo yo».”

Lectura de la profecía de Joel 4, 12-21


 
Así habla el Señor:
¡Que despierten y suban las naciones
al valle de Josafat!
Porque allí me sentaré para juzgar
a todas las naciones de alrededor.
Pongan mano a la hoz:
la mies está madura;
vengan a pisar:
el lagar está lleno;
las cubas desbordan:
¡tan grande es su maldad!
¡Multitudes innumerables
en el valle de la Decisión!
Porque se acerca el Día del Señor
en el valle de la Decisión.
El sol y la luna se oscurecen,
las estrellas pierden su brillo.
El Señor ruge desde Sión
y desde Jerusalén hace oír su voz:
¡tiemblan el cielo y la tierra!
¡Pero el Señor será un refugio para su pueblo,
un resguardo para los israelitas!
 
Así ustedes sabrán que Yo soy el Señor, su Dios,
que habito en Sión, mi santa Montaña.
Jerusalén será un lugar santo,
y los extranjeros no pasarán más por ella.
 
Aquel día,
las montañas destilarán vino nuevo
y manará leche de las colinas;
por todos los torrentes de Judá
correrán las aguas,
y brotará un manantial de la Casa del Señor,
que regará el valle de las Acacias.
Egipto se convertirá en una desolación
y Edóm en un desierto desolado,
a causa de la violencia cometida contra los hijos de Judá,
cuya sangre inocente derramaron en su país.
Pero Judá será habitada para siempre
y Jerusalén por todas las generaciones.
Yo vengaré su sangre, no la dejaré impune,
y el Señor tendrá su morada en Sión.
 
Palabra de Dios.


Para reflexionar juntos

 "…porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones…" El profeta anuncia la predicación del juicio del último día, ese día se pondrá a luz la conducta de cada uno y el secreto de los corazones. ¿Hago un examen de conciencia diario para ver a la luz de Dios mis acciones? ¿Acepto o rechazo su gracia? (Cfr. CEC 678-682)

P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 96, 1-2. 5-6. 11-12


 
R.     ¡Alégrense, justos, en el Señor!

 
¡El Señor reina! Alégrese la tierra,
regocíjense las islas incontables.
Nubes y Tinieblas lo rodean,
la Justicia y el Derecho son la base de su trono. R.

 
Las: montañas se derriten como cera
delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra.
Los cielos proclaman su justicia
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

 
Nace la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, en el Señor
y alaben su santo Nombre. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 11, 27-28


 

Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: «¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!»
Jesús le respondió: «Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican».
 
Palabra del Señor.


¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?

Jesús ama a su madre María porque lo acogió nueve meses en su vientre y porque sus pechos lo amamantaron, pero todavía la valora más por escuchar y cumplir la Palabra de Dios. Para Jesús no valen títulos de sangre, ni los grados académicos, ni la partida de bautismo. Para Jesús, lo importante es escuchar la Palabra de Dios y cumplirla.
            
Escuchar y cumplir la Palabra de Dios requiere un corazón abierto, para poder acoger la sorpresa de Dios, seguros de que sus caminos son distintos (y mucho mejores) que los nuestros.

Escuchar y cumplir la Palabra de Dios es nuestra tarea permanente. Permanente. De cada día. De todos los días.

Con la Virgen del Pilar pedimos a Dios fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.



San Eduardo

Este fue el más popular de los reyes ingleses de la antigüedad. Tres cualidades le merecieron su fama de santo: era muy piadoso, sumamente amable y muy amante de la paz.
Era hijo de Etelredo y a los diez años fue desterrado a Normandía, Francia, de donde no pudo volver a Inglaterra sino cuando ya tenía 40 años.
Dicen que conservó perpetua castidad.
San Eduardo tuvo unos modos de actuar que lo hicieron sumamente popular entre sus súbditos y lo convirtieron como en un modelo para sus futuros reyes. Lo primero que hizo fue suprimir el impuesto de guerra, que arruinaba mucho a la gente. Luego durante su largo reinado procuró vivir en la más completa armonía con las cámaras legislativas (que el dividió en dos: cámara de los lores y cámara de los comunes). Se preocupó siempre por obtener que gran cantidad de los impuestos que se recogían, se repartieran entre las gentes más necesitadas.
San Eduardo ReyUn autor que vivió en ese tiempo nos dejó los siguientes datos acerca de San Eduardo: "Era un verdadero hombre de Dios. Vivía como un ángel en medio de tantas ocupaciones materiales y se notaba que Dios lo ayudaba en todo. Eran tan bondadoso que jamás humilló con sus palabras ni al último de sus servidores. Se mostraba especialmente generoso con los pobres, y con los emigrantes, y ayudaba mucho a los monjes. Aún el tiempo en que estaba en vacaciones y dedicado a la cacería, ni un solo día dejaba de asistir a la santa misa. Era alto, majestuoso, de rostro sonrosado y cabellos blancos. Su sola presencia inspiraba cariño y aprecio".
Cuando Eduardo estaba desterrado en Normandía prometió a Dios que si lograba volver a Inglaterra iría en peregrinación a Roma a llevar una donación al Sumo Pontífice. Cuando ya fue rey, contó a sus colaboradores el juramento que había hecho, pero estos le dijeron: "el reino está en paz porque todos le obedecen con gusto Pero si se va a hacer un viaje tan largo, estallará la guerra civil y se arruinará el país". Entonces envió unos embajadores a consultar al Papa San León Nono, el cual le mandó decir que le permitía cambiar su promesa por otra: dar para los pobres lo que iba a gastar en el viaje, y construir un buen convento para religiosos. Así lo hizo puntualmente: repartió entre la gente pobre todo lo que había ahorrado para hacer el viaje, y vendiendo varias de sus propiedades, construyó un convento para 70 monjes, la famosa Abadía de Westminster (nombre que significa: monasterio del occidente: West = oeste u occidente. Minster = monasterio). En la catedral que hay en ese sitio es donde sepultan a los reyes de Inglaterra.
En el año 1066, desgastado de tanto trabajar por su religión y por su pueblo, sintió que le llegaba la hora de la muerte. A los que lloraban al verlo morir, les dijo: "No se aflijan ni se entristezcan, pues yo dejo esta tierra, lugar de dolor y de peligros, para ir a la Patria Celestial donde la paz reina para siempre".

Fuente: Ewtn

viernes, 11 de octubre de 2013

Lectura de la profecía de Joel 1, 13-15; 2, 1-2


 

¡Vístanse de duelo y laméntense, sacerdotes!
¡Giman, servidores del altar!
¡Vengan, pasen la noche vestidos de penitencia,
ministros de mi Dios!
Porque se ha privado a la Casa de su Dios
de ofrenda y libación.
Ordenen un ayuno,
convoquen a una reunión solemne,
congreguen a los ancianos
y a todos los habitantes del país,
en la Casa del Señor, su Dios,
y clamen al Señor.
¡Ah, que Día!
Porque está cerca el Día del Señor,
y viene del Todopoderoso como una devastación.
 
¡Toquen la trompeta en Sión,
hagan sonar la alarma en mi Montaña santa!
¡Tiemblen todos los habitantes del país,
porque llega el Día del Señor,
porque está cerca!
¡Día de tinieblas y oscuridad,
día nublado y de sombríos nubarrones!
Como la aurora que se extiende sobre las montañas,
avanza un pueblo numeroso y fuerte
como no lo hubo jamás,
ni lo habrá después de él,
hasta en las generaciones más lejanas.
 
Palabra de Dios.


Para reflexionar juntos


"…tiemblen todos los habitantes del país, porque llega el día del Señor…" El profeta exhorta al pueblo a que ayune, ore, se convierta,  se prepare porque está cerca el día del Señor. Ese será el gran día final en el que el Señor intervendrá como justo juez y salvará a su pueblo. El Señor, no sólo es Dios de Israel, en sus manos está el destino de todos los pueblos.
¿Rezo por la conversión de todos los hombres, de todos los pueblos aún de aquellos que nunca escucharon hablar de Él?


P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 9, 2-3. 6. 16.8-9



R.    El Señor gobierna al mundo con justicia.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón
y proclamaré todas tus maravillas.
Quiero alegrarme y regocijarme en ti,
y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo. R.

Escarmentaste a las naciones,
destruiste a los impíos
y borraste sus nombres para siempre.
Los pueblos se han hundido en la fosa que abrieron,
su pie quedó atrapado en la red que ocultaron. R.

Pero el Señor reina eternamente
y establece su trono para el juicio:
Él gobierna al mundo con justicia
y juzga con rectitud a las naciones. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 11, 15-26




Habiendo Jesús expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre decían: «Éste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, exigían de Él un signo que viniera del cielo.

Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. Pero si Yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.

Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes.

El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama.

Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos en busca de reposo, y al no encontrarlo, piensa: "Volveré a mi casa, de donde salí". Cuando llega, la encuentra barrida y ordenada. Entonces va a buscar a otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. y al final, ese hombre se encuentra peor que al principio».

 

Palabra del Señor.



¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? Pueden ayudar estas ideas:



Cuando no se quiere a una persona, no se cambia de opinión ni siquiera cuando cura a un endemoniado. Es el caso de Jesús.

Todos hemos sufrido en alguna ocasión esta circunstancia. ¡Cómo duele! Conociendo un poco a Jesús, podemos imaginar que le dolería más la dureza de corazón de sus compatriotas que el rechazo que él sufre.

“Señor, gracias por entregar tu vida por los que te rechazamos”

“Danos fuerza para entregarnos por los que nos rechazan”

“Perdona y cura nuestra dureza de corazón”



El Reino de Dios ha llegado a nosotros: Hoy Jesús sigue curando ciegos, paralíticos, mudos y toda clase de enfermos, del cuerpo y del alma. ¿No lo notáis?

            “Danos ojos para ver,

            corazón para agradecer

            y voluntad para colaborar contigo”
 

Santa Soledad Torres Acosta


Manuela Torres Acosta nació en Madrid (España), el 2 de diciembre de 1826. Sus padres, Manuel Torres y Antonia Acosta, era una modesta pareja de labriegos que poseían una lechería en Chamberí, barrio pobre del Madrid del ochocientos. De niña fue a la escuela que las Hijas de la Caridad abrieron en el Hospital de Incurables. Ayudaba en la lechería de sus padres y al mismo tiempo cuidaba los niños de las vecinas organizándoles juegos para entretenerlos.

A los veinticinco años pidió la admisión como hermana lega en el convento de dominicas, pero tenía que esperar hasta que hubiera lugar... En esa espera conoció los planes de fundación del cura de Chamberí, padre Miguel Martínez, de una asociación de mujeres para asistir a enfermos en casa. En 1851 reunió a siete mujeres en comunidad que el día 15 de agosto recibieron el hábito y el nombre de Siervas de María. Manuela tenía veintisiete años y escogió el nombre de María Soledad en honor a la Virgen. A finales de 1853 la pequeña comunidad de Siervas llegó a veinticuatro. En 1855, de las siete fundadoras sólo quedaba una, la hermana Soledad, que había llegado la última, y que el padre había recibido a regañadientes: cuatro de las fundadoras habían abandonado el grupo y dos habían muerto.

Finalmente en 1856 también el padre Miguel abandonó la asociación por él fundada dejando sola a sor María Soledad que se convirtió en fundadora y superiora de doce religiosas distribuidas en tres casas: Madrid, Getafe y Ciudad Rodrigo.

El 13 de noviembre de 1856 el nuevo director, padre Francisco Morales, decidió cambiar a la superiora y el cardenal de Toledo pensó en suprimirlas. Cambiaron entonces al padre Francisco por el padre Gabino Sánchez, fraile capuchino, quien en 1857 repuso a la madre Soledad en el puesto de superiora; ambos redactaron unos estatutos para la asociación y, con el apoyo de la reina de España, Isabel II, evitaron la supresión.

Dos años después de la aprobación, en octubre de 1878, madre Soledad visitó Roma. Ante el papa León XIII quien le puso las manos sobre la cabeza y le dijo palabras cariñosas, no pudo sino llorar. En 1875, con ayuda del obispo Orberá, fundaron una casa en Cuba. A partir de entonces se aceleró el crecimiento de la congregación en España: Santander, Almería, Zaragoza... De 1877 a 1887 se pusieron en pie un total de veintinueve fundaciones. También se les confió el Hospital de San Carlos del Escorial. En la epidemia del cólera del año 1885 las Siervas, con madre Soledad al frente, ayudaron a cuidar a los enfermos. El 21 de noviembre el cardenal Rampolla, nuncio del Papa en España, inauguró la casa madre y el noviciado. Estuvieron presentes veintiocho superioras que representaban a casi trescientas religiosas. Se aprovechó esa circunstancia para celebrar un capítulo general extraordinario, quedando madre Soledad como superiora general. A finales de septiembre de 1887 madre Soledad cayó enferma. Al acercarse la muerte, le pidieron su bendición. Una hermana le sostuvo la mano mientras decía: Hijas, que tengáis paz y unión. Murió el 11 de octubre. El papa Pío XII la beatificó el 5 de febrero de 1950 y fue canonizada por el papa Pablo VI el 25 de enero de 1970.

jueves, 10 de octubre de 2013

Celebración Mariana del Año de la Fe en Roma con el Papa Francisco y la Virgen de Fátima los días 12 y 13 de octubre

"Bienaventurada porque has creído". Este es el tema de la Jornada mariana que se llevará a cabo en el Vaticano los próximos 12 y 13 de octubre, en presencia del Santo Padre Francisco y de todas las asociaciones de espiritualidad mariana.
Este evento se enmarca en las celebraciones del Año de la Fe y coincide con el aniversario de la última aparición de la Virgen de Fátima: el 13 de octubre de 1917 en Cova da Iria, la Virgen apareció por sexta vez a los tres pastorcitos, luego se verificó el llamado "milagro del sol".
- En recuerdo de este evento, el próximo sábado 12 de octubre la imagen original de la Virgen de Fátima será llevada a la plaza de San Pedro, desde Portugal, recibida por el Papa Francisco y expuesta a la veneración de los fieles. En ese acto el Papa expondrá una catequesis mariana que será retransmitida en directo por Nazaret TV a partir de las 17 hora de Roma 
También esa tarde la imagen de la Virgen de Fátima se detendrá en el santuario romano del Divino Amore, donde se rezará el santo rosario en conexión con los santuarios marianos de todo el mundo. A partir de las 22 h. se llevará a cabo una vigilia de oración.
- El domingo 13 de octubre, la imagen regresará a la plaza de San Pedro, donde a las 10 de a mañana Nazaret TV retransmitirá en directo el rezo del Rosario, y a las 10:30 el Papa presidirá la Santa Misa y  consagrará el mundo al Inmaculado Corazón de María. Terminará el acto con la oración del ángelus a las 12 h. 

 www.nazaret.tv

Parroquia o "traperos de Emaús"

Bolsas de ropa. Así me las he encontrado esta mañana cuando sacaba a pasear al perro. No es la primera vez. Ropa y cualquier otra cosa. Para la parroquia, todo vale.
La gente en general es muy buena y generosa. Pero de verdad que no se hacen idea las cosas que nos traen con el pensamiento de que serán útiles en la parroquia o para alguna persona necesitada. ¿No lo han pensado? Pues vamos a ello. Además, por “lotes”.
ROPA. Lo más abundante y con diferencia. Especialmente en otoño y primavera que es cuando se impone cambio de vestuario y el espacio en cada armario se convierte en artículo de primera necesidad. Uno no llega a entender de dónde se ha sacado la gente que en todas las parroquias del universo existen inmensos roperos atendidos por legiones de voluntarios para vestir al desnudo. Un ropero exige muchísimo espacio y un ejército de voluntarios para clasificar, recoger, lavar, planchar. No en todas las parroquias se puede tener ni es necesario. Pues nada, sin preguntar: bolsas y bolsas. Y cuando dices que en la parroquia no se recoge ropa te dicen que es igual, que te la dejan ahí y que tú sabrás que hacer con ella… Y eso, si preguntan, que demasiadas veces pasa lo de hoy: ahí queda eso.
JUGUETES. En diciembre, claro. Pensando en los niños que no tienen juguetes, y pensando en Navidad y reyes que vendrán cargaditos y a ver dónde metemos tanto trasto. Es verdad que algunos juguetes se aprovechan, pero no es menos cierto que una gran cantidad son completamente desechables: el camión que le falta una rueda, ese puzle que debe tener todas las piezas creo yo, la muñeca sin ojo, el juego sin mando o el peluche sucio.

ELECTRODOMÉSTICOS. Aquí observo que ocurre una cosa curiosa. Cambiar el frigorífico o el televisor, que funcionan estupendamente, por modelos de última hora da siempre un cierto cargo de conciencia. A no ser que esa heladera ya obsoleta, pero que enfría perfectamente, se lleve a la parroquia y la aprovecha alguna persona. Porque en ese caso la compra del nuevo trasto deja de ser un capricho para pasar a ser un efecto colateral de la caridad cristiana. Y aquí viene la heladera, o la lavadora o ese microondas que total solo le falta el plato. Interesante el stock de televisores con motivo de la TDT. Vinieron varios, por supuesto necesitando sintonizador, y alguno incluso hasta el mando. Pero… seguro que a alguien le pude venir bien. De material informático mejor ni hablamos…

MUEBLES. Lo mismo que con los electrodomésticos. La mesa rallada, la silla rota, la estantería bailarina, el armario insólito. O para regalar, o para que se use en la parroquia. Digo yo, ¿cómo vas a montar un aula de catequesis con sillas de cuatro ganaderías diferentes, dos mesas dañadas, una estantería precaria y un armario ropero?

LIBROS. Se me olvidaba el apartado libros. Muchos. Llegan muchos, y muchos más. Para empezar de texto de hace uno, dos o tres años, usados, reusados, pintados y pintarrajeados. Luego los libros de especial interés, como los “Anales del casino de la villa de Sanchonuño de Arriba contados por el boticario”, o “Técnicas del viajante de comercio, escrito en 1964 por uno del gremio”. En medio, los que hay que expurgar, como el “Libro del mormón” o “Nuevo arte amatorio para combatir la rutina en la vida de la pareja”.

La parroquia posiblemente necesite cosas, para ella misma o para Cáritas. En caso de ropa, merece la pena informarse dónde hay roperos para acercarse hasta ahí. Lo mismo podemos decir en caso de muebles, electrodomésticos o libros. Sobre todo pediría que antes de llevar nada a la parroquia, y mucho menos dejarlo ahí sin más, hablar y ver realmente qué se necesita.
Quede claro que la inmensa mayoría de la gente colabora, pregunta y cuando trae algo a la parroquia lo hace de corazón, en perfecto estado y después de hablar con el párroco o los responsables de Cáritas lo que se necesita. Pero también hay casos en los que más que ayudar, lo único que consiguen es obligarnos a hacer viajes al punto limpio de recogida de enseres viejos.


P. Jorge González Guadalix

Lectura de la profecía de Malaquías 3, 13-20a


 
 
Ustedes hablan duramente contra mí,
dice el Señor,
y todavía preguntan: «¿Qué hemos dicho contra ti?»
Ustedes dicen: «Es inútil servir a Dios,
¿y qué ganamos con observar sus mandamientos
o con andar enlutados delante del Señor de los ejércitos?
Por eso llamamos felices a los arrogantes:
¡prosperan los que hacen el mal;
desafían a Dios, y no les pasa nada!»
Entonces se hablaron unos a otros los que temen al Señor.
El Señor prestó atención y escuchó:
ante Él se escribió un memorial,
en favor de los que temen al Señor y respetan su Nombre.
Ellos serán mi propiedad exclusiva,
dice el Señor de los ejércitos,
en el Día que Yo preparo.
Yo tendré compasión de ellos,
como un hombre tiene compasión de su hijo que lo sirve.
Ustedes volverán a ver la diferencia entre el justo y el impío,
entre el que sirve a Dios y el que no lo sirve.
 
Porque llega el Día, abrasador como un horno.
Todos los arrogantes y los que hacen el mal serán como paja;
el Día que llega los consumirá, dice el Señor de los ejércitos,
hasta no dejarles raíz ni rama.
Pero para ustedes, los que temen mi Nombre,
brillará el sol de justicia que trae la salud en sus rayos.
 
Palabra de Dios.


Para reflexionar juntos

 "…pero para ustedes, los que temen mi nombre brillará el sol de justicia…" A veces hay un aparente desamparo del hombre justo, quien padece sufrimientos como enfermedades, persecuciones, engaños, opresión, pobreza, marginación, etc. y sobre todo sentirse abandonado por Dios. Pero el Señor garantiza la salvación y la victoria. ¿Espero con inquebrantable confianza en Dios? ¿Suplico constantemente a Dios para que me dé más fe, esperanza y caridad?

P. Juan R. Celeiro

Buscar este blog