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Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes

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   L a historia de las apariciones Todo comenzó el 11 de febrero de 1858 en un pequeño pueblo de los Pirineos franceses llamado Lourdes. Una niña de 14 años, Bernadette Soubirous , que era muy pobre y de salud frágil, fue a buscar leña a la gruta de Massabielle junto a su hermana y una amiga. Allí, en el hueco de la roca, vio a "una joven de blanco, más hermosa que ninguna otra", con un cinturón azul y una rosa amarilla en cada pie. Entre febrero y julio de ese año, la Virgen se le apareció 18 veces . 💬 El mensaje y el nombre En las primeras apariciones, la Virgen no dijo nada, solo rezaba el Rosario con Bernadette. Pero luego le dejó mensajes clave: Oración y Penitencia: Pidió rezar por la conversión de los pecadores. La Capilla: Pidió que se construyera allí una capilla y que se fuera en procesión. Su identidad: El 25 de marzo, Bernadette le preguntó quién era, y ella respondió en el dialecto local: "Que soy era Immaculada Councepciou" ( "Yo soy la Inm...

Pan del Camino / Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 7, 14-23

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       7, 14-23     Jesús, llamando a la gente, les dijo: «Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!»     Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola. Él les dijo: «¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?» Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.     Luego agregó: «Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulter...

“Pan del Camino” Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 7, 1-13

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        Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar. Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.     Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?»     Él les respondió: «¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas...

Orando con la Palabra / Lunes 9 de febrero

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       6, 53-56     Después de atravesar el lago, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron allí.     Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús, y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que Él estaba. En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban sanados. Palabra del Señor. El toque de la fe: Una sanación que desborda 1. El reconocimiento inmediato El texto dice que, apenas bajaron de la barca, "la gente lo reconoció" . No necesitaron presentaciones ni milagros previos en ese momento; Su sola presencia ya comunicaba esperanza. La reflexión: ¿Reconocemos nosotros a Jesús con esa misma rapidez en nuestra vida? A veces Él pasa a nuestro la...

V Domingo del tiempo ordinario Año litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo       5, 13-16     Jesús dijo a sus discípulos:     Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.     Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.     Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo. Palabra del Señor.  Sal y Luz: Una vocación de utilidad 1. La Sal de la Tierra: Preservar y dar sabor En tiempos de Jesús, la sal era preciosa. Servía para conservar los alimentos (evitar que se pudrieran) y para dar sabor. La reflexión: Co...

Orando con la Palabra / sábado 7 de febrero

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       6, 30-34     Al regresar de su misión, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco.» Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer.     Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.     Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato. Palabra del Señor. “Vengan ustedes solos a un lugar desierto”. Los apóstoles regresan de la misión y se reúnen con Jesús para contarle todo lo que habían hecho. Él los escucha y, viendo su cansancio, los invita a descansar: “Vengan ustedes sol...

Orando con la Palabra / viernes 6 de febrero de 2026

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       6, 14-29     El rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos» Otros afirmaban: «Es Elías.» Y otros: «Es un profeta como los antiguos.» Pero Herodes, al oír todo esto, decía: «Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado.»     Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te es lícito tener a la mujer de tu hermano.» Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto.     Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes ...