sábado, 13 de febrero de 2016

El Multimillonario que Dijo que su Fortuna la Debía a la Virgen de Lourdes



En San Valentín de 2015 murió el hombre más rico de Italia, figuraba en el lugar número 22 en la lista de multimillonarios de Forbes y su fortuna se calculaba en aproximadamente 26,5 mil millones de dólares.
¿Y qué tiene de excepcional la noticia?
Ese hombre era Michele Ferrero, el padre del chocolate italiano, que dejó atrás una empresa familiar que es responsable de traer al mundo Nutella, Mon Cheri, Tic Tac, Huevos Kinder y Ferrero Rocher, entre otras marcas icónicas de la confitería. 
¿Y qué tiene que ver con el catolicismo y con la Virgen de Lourdes esto?
Michele Ferrero blows out candles on 40th anniversary of his famous Nutella chocolate spread
Michele Ferrero era un hombre rico profundamente católico, que dijo a los cuatro vientos que su emprendimiento fue posible gracias a la Virgen de Lourdes.
The Guardian publicó cuando su muerte:
“Las políticas de Ferrero están ligadas con el catolicismo ferviente de su dueño. Él tenía una especial devoción a la Virgen de Lourdes… ejecutivos [de su empresa] dicen que visitaba su santuario al menos una vez al año y que cada planta de Ferrero en el mundo tiene una estatua de la Virgen”. 

LA FE ERA EL SECRETO DEL ÉXITO DE FERRERO
Michele Ferrero era un hombre de fe católica, y fue una parte muy importante tanto de su vida personal y profesional. En 1996, en el 50º aniversario de la fundación de Ferrero, Michele Ferrero fue citado diciendo:
“El éxito de Ferrero se lo debemos a la Virgen de Lourdes, sin ella nosotros podemos hacer muy poco”.
Esto distingue a Ferrero de los demás multimillonarios, quienes parece que han definido que su lugar en el mundo es gozar de todos los placeres materiales que puedan comprar y codearse permanentemente con el jet set de sus iguales.
Michele fue criado en una familia católica devota y se educó en su juventud con los Padres Somascos.
Poco después de la Segunda Guerra Mundial, la familia Ferrero fundó su negocio de chocolate con la mirada puesta en la equidad y la sostenibilidad, mucho antes de que estas nociones empresariales del capitalismo salvaje en boga.
Cuando Michele se hizo cargo del negocio familiar tras la muerte de su tío Giovanni hace 60 años, se ha informado que escribió una carta a sus empleados donde dijo
“Me comprometo a dedicar todas mis actividades y todo mi esfuerzo a esta empresa. Y les aseguro que sólo me sentiré satisfecho cuando lo haya logrado, con resultados concretos, para ustedes y sus hijos, garantizando un futuro seguro y tranquilo”.
Eran tiempos de post guerra, en que la doctrina social de la Iglesia había imbuido a Europa y los líderes cristianos europeos habían fundado la Unión Europea con el criterio de “un capitalismo con rostro humano”.
Michele era un líder nato. Y esto condujo su compromiso de atención médica gratuita y otros servicios de asistencia social para sus trabajadores.
El compromiso de Michele a sus trabajadores fue legendario.
Ferrero no sólo peregrinaba a Lourdes por lo menos una vez al año y fue un gran benefactor del santuario, sino que además llevaba muchas veces a sus empleados al santuario.
Hoy en día, más de 34.000 empleados de Ferrero producen las marcas icónicas que se venden en decenas de países de todo el mundo.
ferrero rocher y gruta de lourdes

NUESTRA SEÑORA DE LOURDES Y EL FERRERO ROCHER
Uno de sus productos más exitosos, específicamente el Ferrero Rocher, debe su forma y nombre a la famosa Gruta de Lourdes.
Se dice que su forma se inspira en la gruta rocosa de Lourdes y originalmente se llamaba Ferrero Rocher de Massabielle. Compara las imágenes de la gruta rocosa con el aspecto de un praline de Ferrero Rocher.
Cuando se consume chocolate un científico te dirá que sus componentes naturales producen una sensación de euforia. Este sentimiento es a menudo comparado con la sensación de estar enamorado. Pero Michele Ferrero tambiénquiso evocar en el Rocher de Massabielle la escarpada gruta de roca del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
Fue en su Carta Encíclica, Le pelerinage de Lourdes, que el Papa Pío XII en 1957(el año Michele asumió el liderazgo en Ferrero) providencialmente advirtió contra el materialismo:
“Pero el mundo, que hoy ofrece muchas razones justificables para el orgullo y la esperanza, también está sufriendo la terrible tentación del materialismoque ha sido denunciado por Nuestros Predecesores y nosotros mismos en muchas ocasiones. 
Este materialismo no se limita a la filosofía condenada que dicta las políticas y la economía de un gran segmento de la humanidad. 
Hace estragos también en el amor por el dinero que crea cada vez más estragos en las empresas modernas que se expanden, y que, por desgracia, determina muchas de las decisiones que agregan una carga pesada en la vida de las personas. 
Se expresa en el culto al cuerpo, en el afán desmedido de comodidades, y en el desprecio de todas las austeridades de la vida. Fomenta el desprecio por la vida humana, e incluso la vida que se destruye antes de ver la luz del día”.
Fue aquí, en Lourdes que Nuestra Señora compartió con Santa Bernardita su título de “la Inmaculada Concepción”. Y fue bajo su bandera que el hombre fue llamado a luchar contra la lujuria desmedida, las riquezas y los placeres.
El Papa Pío XII, nos recuerda que todos somos
“bienvenidos y honrados en Lourdes como los miembros sufrientes de Nuestro Señor. Ir a ella y recibir la paz del corazón, la fuerza de nuestros deberes diarios, [y] la alegría por el sacrificio que ofrecemos
No es de extrañar que Michele Ferrero se haya asegurado que cada una de sus fábricas tuviera su propia estatua de la Virgen y que él y muchos de sus empleados realizaran peregrinaciones anuales a Lourdes.
Michele Ferrero era rico en muchos aspectos.
ferrero rocher

LA RIQUEZA Y LA FE ESTÁN CONECTADOS
Uno de los discursos más famosos sobre la riqueza se nos da en Mateo 19: 16-21. Esta es la historia donde Jesús indica al joven, que ha preguntado acerca de cómo obtener la vida eterna.
Cuando el hombre joven presiona aún más al insistir en que observa los mandamientos, Jesús le explica que si quiere ser perfecto,
“anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme”.
El Evangelio va a decir que el joven quedó entristecido por esta respuesta, porque tenía muchas posesiones.
Y abordando a sus discípulos Jesús dijo:
“En verdad os digo, que va a ser difícil para un rico entre en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios”.
Se desprende de las palabras de Jesús que las cuestiones de la fe y la riqueza van juntas. 
Las nociones de la fe y la riqueza son elevadas a cuestiones teológicas por su propio nexo con el plan y la promesa de la salvación.
Justo González, en La fe y de la Abundancia, opina que ninguno de los Padres de la Iglesia sostuvo que el tema de la fe y de la riqueza deben mantenerse separados.
En su análisis de la cuestión, González señala la notable unanimidad entre los Padres de la Iglesia, que se extraen de las Escrituras y que se encuentran de la sabiduría clásica de Grecia y Roma.
gruta de lourdes fondo

UNA COMPRENSIÓN ESPIRITUAL DE LA RIQUEZA
La riqueza a menudo se entiende mejor mediante la definición de su opuesto: la pobreza. En pocas palabras, la pobreza es el estado en el que no tienes más de lo necesario. Y si uno es pobre en el sentido plenamente cristiano, no deseas más de lo necesario. 
Usando esta definición, entendemos las dimensiones tanto física (lo que se tiene) como espiritual (lo que uno desea) de la dicotomía riqueza / pobreza.
A través de la deducción, entonces se puede afirmar que la riqueza es tener más de lo necesario y dejar de estar insatisfecho.
San Clemente de Alejandría, en Quién es el hombre rico que se salvará, fue uno de los primeros Padres de la Iglesia en abordar expresamente una interpretación alegórica de las nociones de la riqueza y la pobreza.
Este doble entendimiento (físico y espiritual) de la definición de la riqueza y la pobreza, ha sido durante mucho tiempo una parte de la Tradición.
En El Instructor, también San Clemente de Alejandría define “la verdadera riqueza” como algo que reside en el corazón. Una persona rica, acumulando oro para cualquier propósito excepto su propio placer es “como una bolsa sucia”.
Él nos recuerda que sólo las buenas personas poseen cosas buenas. Estas cosas son la fuente de la verdadera riqueza y nunca pueden ser quitadas.
San Gregorio Nacianceno explica en Por amor a los pobres una de las lecciones más directas y esperanzadoras para los ricos cuando dice en ese tratado:
Da gracias a Dios que tu estás entre aquellos que pueden hacer favores y no entre los que necesitarán recibirlos; que tu no necesitas buscar las manos de otros, sino los demás las tuyas. No seas rico sólo en tu riqueza, sino también en tu piedad; no sólo en tu oro, sino también en tu virtud, o mejor aún, sólo en el último”
El cristianismo requiere la solidaridad social. No importa el desafío, incluso los pobres deben pensar en sus vecinos y los ricos llevar la carga más pesada.
En su homilía de Lázaro y el hombre ricosan Juan Crisóstomo advierte que
el que vive sólo para sí mismo e ignora a todos los demás, es inútil. Ni siquiera es un hombre y no pertenece a la raza humana”.
Usando este estándar, Michele Ferrero fue un hombre grande en la vidaÉl fue un hombre que vivió su fe y que vivió para los demás.
¿Siguen habiendo hombres ricos de este tipo en el mundo de hoy?

Lectio: Sábado, 13 Febrero, 2016


Tiempo de Cuaresma

1) Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, mira compasivo nuestra debilidad y extiende sobre nosotros tu mano poderosa. Por nuestro Señor.

2) Lectura

Del santo Evangelio según Lucas 5,27-32
Después de esto, salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Él, dejándolo todo, se levantó y le siguió.
Leví le ofreció en su casa un gran banquete. Había un gran número de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas refunfuñaban diciendo a los discípulos: «¿Cómo es que coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?» Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores.» 

3) Reflexión

• El Evangelio de hoy trae el mismo asunto sobre el cual hemos reflexionado ya en enero en el evangelio de Marcos (Mc 2,13-17). Sólo que esta vez está sacado del Evangelio de Lucas y es bien abreviado, concentrando la atención en la cena principal que es el llamado y la conversión de Leví y la conversión que esto supone para nosotros que estamos entrando en la cuaresma.
• Jesús llama a un pecador para ser discípulo. Jesús llama a Leví, un publicano, e este, inmediatamente, lo deja todo, sigue a Jesús y empieza a hacer parte del grupo de los discípulos. Enseguida Lucas dice que Leví preparó un gran banquete en su casa. En Marcos, parecía que el banquete era en la casa de Jesús. Lo que importa es la insistencia en la comunión de mesa de Jesús con los pecadores, lo cual estaba prohibido.
• Jesús vino no para los justos, sino para los pecadores. El gesto de Jesús provocó la rabia de las autoridades religiosas. Estaba prohibido comer con publicanos y pecadores, pues sentarse a la mesa con alguien era lo mismo que tratarle como hermano. Con su gesto Jesús estaba acogiendo a los excluidos como hermanos de la misma familia de Dios. En vez de hablar directamente con Jesús, los escribas de los fariseos hablan con los discípulos: ¡Qué! ¿El come con los pecadores y publicanos? Jesús responde: No necesitan médico los que están, sino los que están mal. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. Es la conciencia de su misión que ayuda a encontrar la respuesta y a indicar el rumbo para el anuncio de la Buena Nueva de Dios. El vino para reunir a la gente dispersa, para reintegrar a los que han sido excluidos, para revelar que Dios no es un juez severo que condena y expulsa, sino un Pare/Madre que acoge y abraza.

4) Para la reflexión personal

• Jesús acoge e incluye a las personas. ¿Cuál es mi actitud?
• El gesto de Jesús revela la experiencia que tiene de Dios como Padre. ¿Cuál es la imagen de Dios que se irradia para los demás a través de mi comportamiento? 

5) Oración final

Presta oído, Yahvé, respóndeme,
que soy desventurado y pobre;
guarda mi vida, que yo te amo,
salva a tu siervo, confío en ti. (Sal 86,1-2)

Lectura del libro de Isaías 58, 9b-14





Así habla el Señor:
Este es el ayuno que Yo amo:
Si eliminas de ti todos los yugos,
el gesto amenazador y la palabra maligna;
si ofreces tu pan al hambriento
y sacias al que vive en la penuria,
tu luz se alzará en las tinieblas
y tu oscuridad será como el mediodía.
El Señor te guiará incesantemente,
te saciará en los ardores del desierto
y llenará tus huesos de vigor;
tú serás como un jardín bien regado,
como una vertiente de agua,
cuyas aguas nunca se agotan.
Reconstruirás las ruinas antiguas,
restaurarás los cimientos seculares,
y te llamarán "Reparador de brechas",
"Restaurador de moradas en ruinas".

Si dejas de pisotear el sábado,
de hacer tus negocios en mi día santo;
si llamas al sábado "Delicioso"
y al día santo del Señor "Honorable";
si lo honras absteniéndote de traficar,
de entregarte a tus negocios y de hablar ociosamente,
entonces te deleitarás en el Señor;
Yo te haré cabalgar sobre las alturas del país
y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob,
porque ha hablado la boca del Señor.

Palabra de Dios.


Reflexionando juntos

 Lo que Isaías pedía a los creyentes hace 2500 años sigue siendo válido también hoy: - desterrar los gestos amenazadores: palabras agresivas, caras agrias, manos levantadas contra el hermano; - desterrar la maledicencia: no sólo la calumnia, sino el hablar mal de los demás divulgando sus defectos o fallos; - partir el pan con el que no tiene, saciar el estómago del indigente. Tenemos múltiples ocasiones para ejercitar estas consignas en la vida de cada día. No vale protestar de las injusticias que se cometen en países lejanos, si nosotros mismos en casa, o en la comunidad, ejercemos sutilmente la discriminación y nos inhibimos cuando vemos a alguien que necesita nuestra ayuda. ¿Qué cara ponemos a los que viven cerca de nosotros? ¿no cometemos injusticias con ellos? ¿les damos una mano cuando hace falta? Sería mucho más cómodo que las lecturas de Cuaresma nos invitaran sólo a rezar más o a hacer alguna limosna extra. Pero nos piden actitudes de caridad fraterna, que cuestan mucho más.


P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 85, 1-6




R.    ¡Enséñame tu camino, Señor!

Inclina tu oído, Señor, respóndeme,
porque soy pobre y miserable;
protégeme, porque soy uno de tus fieles,
salva a tu servidor que en ti confía. R.


Tú eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor,
porque te invoco todo el día;
reconforta el ánimo de tu servidor,
porque a ti, Señor, elevo mi alma. R.


Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
rico en misericordia con aquéllos que te invocan:
¡atiende, Señor, a mi plegaria,
escucha la voz de mi súplica! R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 5, 27-32




Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: «¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?»
Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, para que se conviertan».

Palabra del Señor.


¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?

No soy cristiano porque me apetece o por que me va bien. Como un día a Leví, Jesús me llama a mi por mi nombre y yo intento seguirlo, con la ayuda del Espíritu Santo.

Mi ser cristiano no se realiza en una comunidad de justos, de salvados, de redimidos. Mi ser discípulo se desarrolla, desde la Iglesia comunidad de discípulos, en medio de los hombres y de las mujeres, continuando la misión de Jesús que “no ha venido a llamar a los justos sino a los pecadores”.

Intento vivir esta cuaresma como una llamada de Jesús a la conversión, al cambio.

Señor, hoy he escuchado tus golpes a mi puerta,
fuertes pero delicados,
inesperados pero inconfundibles
("He aquí que estoy a la puerta y llamo":
"Ya es hora de despertar").

Puedo dar un nuevo giro a la llave
y atrancar por dentro
(no sería la primera vez).

Tú seguirías a mi puerta, cubierto de rocío,
esperando,
respetando mi libertad,
y yo iría perdiendo sensibilidad
para percibir el timbre de tu voz,
la fuerza insobornable de tus latidos
en el silencio de la noche.

Señor, no quiero seguir adormilado,
no me resigno a que despierte sólo
mi "yo superficial":
el yo de los sentidos y de las apariencias,
el yo que vive a flor de piel,
el yo que muere y se deshace,
el que no pasa la frontera.

Sacude las raíces más hondas de mi ser,
y haz que abra los ojos
ese "yo profundo" donde tú habitas
y te revelas,
donde resuena tu palabra
llamando a la conversión,
donde se realiza misteriosamente
la comunión de alma contigo.

Que no me quede en la corteza, Señor.
Enséñame a gritarte desde lo hondo,
a escucharte desde lo hondo,
a contemplarte con "los ojos del corazón",
a esperar como el guardián que no duerme
o como las vírgenes que esperan
con las lámparas encendidas.

Que toda mi historia, Señor,
se vaya convirtiendo en una vigilia
cada vez más clara, más lúcida, más luminosa.
Gracias a que tu cercanía acorta las distancias
y destruye la oscuridad.

Enséñame a reconocer tus señales
y a convivir contigo en la morada secreta
para poder luego darme a los hermanos.
Te lo pido para mí
y para todos y cada uno de ellos. Amén

Beato Jordán de Sajonia


Nació en Sajonia (al sur de Alemania) y se doctoró en la Universidad de París. Santo Domingo de Guzmán le envió a un hombre de toda su confianza (a Fray Reginaldo) a que le propusiera hacerse religioso dominico, y aceptó. El Miércoles de Ceniza del año 1220 entró a la Comunidad de Santo Domingo.
El caso de Jordán de Sajonia es uno de los más impresionantes de la historia. Un hombre que entra a una comunidad y a los solos tres años de estar de religioso reemplaza al santo Fundador y llega a ser Superior General de toda la Comunidad.
Jordán sobresalía por su gran elocuencia y por la eficacia maravillosa de su palabra para conmover los corazones de los creyentes.
Primero fue nombrado superior Provincial de la región más difícil de gobernar que tenía esa comunidad, que era la Lombardía, Italia. Luego al morir santo Domingo, en 1222, los delegados de toda su Orden religiosa lo eligen como Superior General y reemplazo del fundador. Y en este cargo dura 15 años, hasta su muerte en 1237. Santo Domingo tiene el honor de haber sido el fundador de la Comunidad de Padres Dominicos, pero Jordán de Sajonia fue el gran propagador de esta comunidad. Basta con recordar que durante su mandato se fundaron 249 Casas de Congregación y se hicieron seis nuevas provincias de religiosos.
Dicen que Jordán de Sajonia es el Patrono de los Capellanes de Universidades, porque este santo sacerdote recibió de Dios unas cualidades admirables para lograr ejercer influencia entre los universitarios. Por nueve años había estudiado en la más famosa Universidad de La Sorbona en Paría, y allí aprendió muchas técnicas para lograr influir en favor de los estudiantes. Su gran preocupación fue siempre lograr hacer mejores a los que estudiaban en las Universidades. Un año predicaba la cuaresma en la Universidad de París y al año siguiente en la concurridísima Universidad de Bolonia y al tercer año se dirigía a predicar a la Universidad de Oxford, en Inglaterra, y en todas partes los frutos espirituales que cosechaba eran admirables. En la Universidad de Alemania conquistó para su comunidad al más grande sabio en ciencias naturales de su época, a San Alberto Magno. Y conquistó también a Pedro de Tarantasia, que llegó a ser después el Pontífice Inocencio Quinto. Un famoso profesor de universidad previno a sus alumnos para que no se dejaran convencer por los discursos de Jordán, pero al oírle uno de sus elocuentes sermones, se convirtió él también en uno de sus más fervientes admiradores.
Uno de los antiguos biógrafos, compañero suyo, dice: "Las casas religiosas donde habitaba el Padre Jordán parecían colmenas, por los muchos jóvenes que entraban a hacerse religiosos, y por los muchos que de allí salían para ser superiores de otras casas religiosas. Por eso él al llegar a un convento mandaba hacer muchos hábitos religiosos, teniendo confianza en que Dios le enviaría muy numerosas vocaciones, y así le sucedía en todas partes".
El Padre Jordán no sólo se iba a las universidades a conseguir jóvenes muy bien instruidos, para que se hicieran religiosos, sino que también se iba a los campos y a los barrios obreros a invitar muchachos sanos, aunque fueran ignorantes, a que entraran en la comunidad. Y esto le valió la acusación de que él recibía a gentes que no le iban a dar gloria a su Congregación. Y sucedió una vez que recibió a unos 60 muchachos tan poco estudiados que casi no eran capaces ni de leer los salmos en la oración de la comunidad. Y a quienes lo criticaban por recibir esta clase de gentes, les respondió con unas palabras que resultaron ser una profecía o anuncio de lo que iba a suceder en el futuro: "Ténganles paciencia por ahora y concédanles tiempo para instruirse poco a poco, que un día se convertirán en grandes predicadores". Y esto se cumplió exactamente varios años después.
Cuando Dios le confía a una persona un oficio especial, le concede las cualidades que para ese oficio necesita. Y al Padre Jordán le confió Dios el oficio de conseguir muchísimas vocaciones para la vida religiosa, y por eso le concedió unas cualidades admirables. Recordemos algunas:
El Padre Jordán tenía unas cualidades que excedían a las que posee el común de las gentes. Dicen los que vivieron junto a él que la austeridad en el dominio de su lengua, de sus ojos y de la gula era algo impresionante, pero que sobre todo llamaba la atención el modo heroico como dominaba su ira para no ofender a nadie ni amargar la vida a ninguno.
Y no es que no fuera valiente. Cuando el emperador Federico II empezó a atacar ferozmente al Sumo Pontífice y a la religión, el Padre Jordán se fue al palacio y le dijo frente a frente al Emperador que ésta conducta era reprensible y que si no cambiaba de modo de proceder le llegarían desgracias muy grandes.
Pero con los pequeños sabía hacerse pequeño y con los débiles era extraordinariamente comprensivo. El tenía por cierto lo que más tarde afirmará y repetirá San Francisco de Sales, que "más moscas se logran cazar con una cuchara de dulce miel que un barril de amarga hiel".
Sus contemporáneos alababan mucho "las dotes de buen amigo" que poseía el Padre Jordán. Comprensivo, lleno de caridad, con deseos continuos de amoldarse a los demás para poder hacerles mayor bien. El mismo lo dice en uno de sus escritos: "Siempre me esforcé por tratar de estar de acuerdo con los demás en todo lo bueno y por tratar de no chocar contra nadie. Quise colocarme en el sitio de los otros para poder comprenderlos mejor. Nunca preferí mis propios gustos en contraposición de los de los demás. Con los soldados traté de amoldarme a ellos como si yo fuera un soldado. Con los campesinos como si fuera un campesino. Y sobre todo me propuse ser extremadamente comprensivo con los que sufren tentaciones, angustias y depresiones".
San Pablo recomienda a los seguidores de Cristo: "Rían con los que ríen, y lloren con los que lloran" (Rom. 12, 15). Es lo que hizo siempre Fray Jordán. Leamos un ejemplo: Una noche estaba rezando los salmos con un grupo de jóvenes recién llegados a su Comunidad, y de pronto a uno de ellos le vino una risa nerviosa y no fue capaz de controlarla, y enseguida los demás compañeros se contagiaron también y empezaron a reír todos, y no se pudo seguir el rezo. Uno de los superiores quiso regañarlos, pero el Padre Jordán les dijo: "Mis buenos jóvenes: tenemos que reírnos alegremente porque hemos logrado salirnos de la esclavitud del pecado y de los vicios en que nos tenía presos el mundo y ahora hemos llegado a ser del grupo de los preferidos de Dios. ¡Riámonos pues alegremente! Y él personalmente participó de aquella alegría juvenil.
Alguien le preguntó si un Padrenuestro rezado por un ignorante valía menos que uno rezado por un gran doctor de la Teología, y él respondió: "Un diamante valo lo mismo si está en manos de un sabio, que si está en manos de un analfabeta". Otro le preguntó: ¿Qué es más necesario para la vida del alma: rezar o meditar? Y le dijo: "Eso es como preguntar qué es más necesario para la vida del cuerpo si comer o beber. Ambas cosas son sumamente necesarias". Alguien le dijo: ¿Cuál es la posición mejor para rezar, sentado, arrodillado, de pies o postrado? Y respondió: "La mejor posición para rezar es aquella en la cual cada uno se siente mejor, con más fervor y con más inclinación a rezar bien". (Esta frase la repitió textualmente el Papa Pío XI, 700 años después de haber sido pronunciada por nuestro santo). El superior de una Comunidad le pidió que le quitara aquel cargo, aduciendo que ese oficio le traía cuatro males: orgullo, honores, trabajos y humillaciones. El Padre Jordán le respondió: "Los dos primeros sí son males y de ellos te libre Dios, y esfuérzate por evitarlos. Los otros dos, el trabajo y las humillaciones, son grandes bienes que te conseguirán un puesto altísimo en el Reino de los cielos".
El Padre Jordán, aprovechando que Dios le había concedido tal eficacia de la palabra que dondequiera que predicaba o hablaba la gente, conseguía vocaciones, fue recorriendo ciudades y países predicando y consiguiendo que muchísimos jóvenes entraran de religiosos. El Señor le concedió la inmensa alegría de que el fundador de la Comunidad, Domingo de Guzmán, fuera declarado santo por el Sumo Pontífice en 1234. Con esta bella noticia ya Jordán podía irse al cielo tranquilo. Y dispuso viajar a Jerusalén para visitar los Santos Lugares donde vivió y murió Nuestro Señor Jesucristo, y para visitar a los Padres Dominicos que trabajaban en esas tierras.
Pero en el viaje de regreso, el barco que lo transportaba fue lanzado por una violenta tempestad a las costas de Siria, frente a la ciudad de Tolemaida y Fray Jordán y los demás pasajeros murieron ahogados. Era el 13 de febrero del año 1237.
Las olas llevaron a las orillas del mar el cadáver del Padre Jordán y sus religiosos lo sepultaron con toda solemnidad. Después las gentes empezaron a conseguir milagros por su intercesión, y el Papa León Doce lo declaró Beato.

viernes, 12 de febrero de 2016

Lectio: Viernes, 12 Febrero, 2016


Tiempo de Cuaresma

 1) Oración inicial

Confírmanos, Señor, en el espíritu de penitencia con que hemos empezado la Cuaresma; y que la austeridad exterior que practicamos vaya siempre acompañada por la sinceridad de corazón. Por nuestro Señor.

2) Lectura

Del santo Evangelio según Mateo 9,14-15
Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le siguió.
Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?» Jesús les dijo: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán.»

3) Reflexión

• El evangelio de hoy es una versión abreviada del evangelio que ya meditamos en enero, donde se nos proponía el mismo asunto del ayuno (Mc 2,18-22), pero con una pequeña diferencia. La liturgia de hoy omite todo lo relativo al remiendo nuevo en trapo viejo y sobre el vino nuevo en pellejos viejos (Mt 9,16-17), y concentra su atención en el ayuno.
• Jesús no insiste en la práctica del ayuno. El ayuno es una costumbre muy antigua, practicada en casi todas las religiones. Jesús mismo lo practicó durante cuarenta días (Mt 4,2). Pero él no insiste con los discípulos para que hagan lo mismo. Les deja libertad. Por esto, los discípulos de Juan Bautista y de los fariseos, que eran obligados a ayudar, quieren saber por qué Jesús no insiste en el ayuno.
• En cuanto al novio, cuando está con ellos no precisan ayunar. Jesús responde con una comparación. En cuanto el novio está con los amigos del novio, esto es, durante la fiesta de bodas, no precisan ayunar. Jesús se considera el novio. Los discípulos son los amigos del novio. Durante el tiempo en que él, Jesús, está con los discípulos, hay fiesta de bodas. Llegará el día en que el novio no estará. En ese tiempo, si ellos quieren, podrán ayunar. En esta frase Jesús alude a su muerte. Sabe y siente que, si continúa por este camino de libertad, las autoridades religiosas querrán matarlo.
• El ayuno y la abstinencia de la carne son prácticas universales y bien actuales. Los musulmanes tienen el ayuno del mes de Ramadán, durante el cual no comen ni beben, desde el amanecer hasta el anochecer del sol. Cada vez más, las personas, por motivos diversos, se imponen a sí mismas alguna forma de ayuno. El ayuno es un medio importante para llegar a un dominio de sí mismo, a un autocontrol, como existe en casi todas las religiones y como es apreciado por todo los deportistas.
• La Biblia hace mucha referencia al ayuno. Era una forma de hacer penitencia y provocar la conversión. A través de la práctica del ayuno, los cristianos imitaban a Jesús que ayunó cuarenta días. El ayuno apunta a alcanzar la libertad de mente, el control de sí, una visión crítica de la realidad. Es un instrumento para mantener libre la mente y para no dejarse llevar por cualquier viento. A través del ayuno, la claridad de mente aumenta. Y es, además, una forma para cuidar mejor la salud. El ayuno puede ser una forma de identificación con los pobres que están forzados el año entero y raramente comen carne. Existe el ayuno como protestación.
• A pesar de que hoy no se practica el ayuno ni la abstinencia, el objetivo que estaba en la base de esta práctica continúa inalterada como fuerza que debe animar nuestra vida: participar en la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Dar la vida para poder poseerla en Dios. Tomar conciencia de que el compromiso con el Evangelio es una viaje sin retorno, que exige perder la vida para poderla poseer y reencontrar todo en total libertad.

4) Para la reflexión personal

• ¿Qué formas de ayunos practica usted? Y si no lo hace ¿de qué forma podría hacerlo?
• El ayuno ¿cómo puede ayudarme a prepararme mejor para la fiesta de pascua?

5) Oración final

Piedad de mí, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
purifícame de mi pecado. (Sal 51,3-4)

Lectura del libro de Isaías 58, 1-9ª




Así habla el Señor Dios:
¡Grita a voz en cuello, no te contengas,
alza tu voz como una trompeta:
denúnciale a mi pueblo su rebeldía
y sus pecados a la casa de Jacob!
Ellos me consultan día tras día
y quieren conocer mis caminos,
como lo haría una nación que practica la justicia
y no abandona el derecho de su Dios;
reclaman de mí sentencias justas,
les gusta estar cerca de Dios:
«¿Por qué ayunamos y Tú no lo ves,
nos afligimos y Tú no lo reconoces?»

Porque ustedes, el mismo día en que ayunan,
se ocupan de negocios y maltratan a su servidumbre.
Ayunan para entregarse a pleitos y querellas
y para golpear perversamente con el puño.
No ayunen como en esos días,
si quieren hacer oír su voz en las alturas.
¿Es éste acaso el ayuno que Yo amo,
el día en que el hombre se aflige a sí mismo?
Doblar la cabeza como un junco,
tenderse sobre el cilicio y la ceniza:
¿a eso lo llamas ayuno y día aceptable al Señor?
Éste es el ayuno que Yo amo
-oráculo del Señor-:
soltar las cadenas injustas,
desatar los lazos del yugo,
dejar en libertad a los oprimidos
y romper todos los yugos;
compartir tu pan con el hambriento
y albergar a los pobres sin techo;
cubrir al que veas desnudo
y no despreocuparte de tu propia carne.
Entonces despuntará tu luz como la aurora,
y tu llaga no tardará en cicatrizar;
delante de ti avanzará tu justicia,
y detrás de ti irá la gloria del Señor.
Entonces llamarás, y el Señor responderá;
pedirás auxilio, y Él dirá: «¡Aquí estoy!»

Palabra de Dios.


Reflexionando juntos

 El ayuno, debería conducir a una apertura mayor para con los demás. Si la falta de caridad continúa, si la injusticia está presente en nuestro modo de actuar con los demás, poco puede agradar a Dios nuestro ayuno y nuestra Cuaresma. ¿Nos podremos quejar, como los judíos del tiempo de Isaías, de que Dios no nos escucha? Será mejor que no lo hagamos, porque oiríamos su contraataque como lo oyeron ellos por boca del profeta. La lista de «obras de misericordia» que recuerda Isaías tiene plena actualidad para nosotros: el ayuno cuaresmal debe ir unido a la caridad, a la justicia, a la ayuda concreta a los más marginados, a la amnistía concedida a los que tenemos «secuestrados». Todavía más: "no despreocuparte de tu propia carne", o sea, a los miembros de nuestra familia, de nuestra comunidad, que son a los que más nos cuesta aceptar, porque están más cerca.

P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 50, 3-6a. 18-19




R.    ¡Tú no desprecias un corazón contrito, Señor!

¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado! R.


Porque yo reconozco mis faltas
y mi pecado está siempre ante mí.
Contra ti, contra ti solo pequé
e hice lo que es malo a tus ojos. R.


Los sacrificios no te satisfacen;
si ofrezco un holocausto, no lo aceptas:
mi sacrificio es un espíritu contrito,
Tú no desprecias el corazón contrito y humillado. R.

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