sábado, 15 de febrero de 2014

Lectura del primer libro de los Reyes 12, 26-32; 13, 34

A


Jeroboám pensó: «Tal como se presentan las cosas, el reino podría volver a la casa de David. Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios a la Casa de Dios en Jerusalén, terminarán por ponerse de parte de Roboám, rey de Judá, su señor; entonces me matarán a mí y se volverán a Roboám, rey de Judá».
Y después de haber reflexionado, el rey fabricó dos terneros de oro y dijo al pueblo: «¡Basta ya de subir a Jerusalén! Aquí está tu Dios, Israel, el que te hizo subir del país de Egipto». Luego puso un ternero en Betel y el otro en Dan. Aquello fue una ocasión de pecado, y el pueblo iba delante de uno de ellos hasta Dan.
Jeroboám erigió templetes en los lugares altos, e instituyó sacerdotes de entre el común de la gente, que no eran hijos de Leví. Además, celebró una fiesta el día quince del octavo mes, como la fiesta que se celebraba en Judá, y subió al altar. Esto lo hizo en Betel, donde ofreció sacrificios a los terneros que había fabricado. En Betel estableció a los sacerdotes de los lugares altos que había erigido.
Esto fue una ocasión de pecado para la casa de Jeroboám, y provocó su destrucción y su exterminio de la faz de la tierra.

Palabra de Dios.


Reflexionamos juntos

 Jeroboán hizo dos becerros de oro, y puso uno en Betel y otro en Dan. Pretende así asegurar la división entre los reinos de Israel y de Judá, no solo en lo político, sino también en lo religioso. Otra vez, como en el Éxodo, las tribus del Norte representan a Yahvé como un «becerro» de oro. Recayendo así en la idolatría, son infieles a la alianza, y se apartan de Yahvé. También ahora muchos miembros del Pueblo de Dios se fabrican «becerros» de oro: el poder, la ambición, las riquezas, los placeres... La vida de muchos bautizados se cierra así a los designios de Dios, queda sorda a la Palabra de Dios, encarnada y escrita en Cristo. Los bautizados infieles se hacen dioses a su medida. El pecado de Jeroboán ha sido grande: ha incitado al pueblo a la infidelidad y a violar su alianza con Él. Es un episodio más en la historia de la prevaricación y del pecado, que se prolonga, ciertamente, en nuestros días.
 

P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 105, 6-7a. 19-22




R.    ¡Acuérdate, Señor, de tu misericordia!


Hemos pecado, igual que nuestros padres;
somos culpables, hicimos el mal:
nuestros padres, cuando estaban en Egipto,
no comprendieron tus maravillas. R.


En Horeb se fabricaron un ternero,
adoraron una estatua de metal fundido:
así cambiaron su Gloria
por la imagen de un toro que come pasto. R.


Olvidaron a Dios, que los había salvado
y había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en la tierra de Cam
y portentos junto al Mar Rojo. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 8, 1-10




En esos días, volvió a reunirse una gran multitud, y como no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. Si los mando en ayunas a sus casas, van a desfallecer en el camino, y algunos han venido de lejos».
Los discípulos le preguntaron: «¿Cómo se podría conseguir pan en este lugar desierto para darles de comer?» Él les dijo: «¿Cuántos panes tienen ustedes?» Ellos respondieron: «Siete».
Entonces Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo, después tomó los siete panes, dio gracias, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. Ellos los repartieron entre la multitud. Tenían, además, unos cuantos pescados pequeños, y después de pronunciar la bendición sobre ellos, mandó que también los repartieran.
Comieron hasta saciarse y todavía se recogieron siete canastas con lo que había sobrado.
Eran unas cuatro mil personas. Luego Jesús los despidió. En seguida subió a la barca con sus discípulos y fue a la región de Dalmanuta.

Palabra del Señor.




¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? 




Jesús siente lástima. Sentir lástima es empatizar, es compartir los sentimientos del otro... Sintió lástima de aquella gente. Y siente lástima de ti, que también tienes hambre de justicia, de paz interior... Dale gracias a Dios y siéntete acompañado y comprendido por Dios en todos tus afanes.



¿Y de donde vamos a sacar comida para tantos? Es la respuesta lógica de los discípulos. A veces nosotros razonamos como ellos: ¿qué puedo hacer yo, si soy tan poca cosa, para mejorar el ambiente de mi familia, del grupo de amigos, del barrio o del pueblo? Si no nos podemos todos de acuerdo no podemos hacer nada.

A Jesús no le valen estas respuestas. Él no espera a tener 1000 panes para ayudar a aquella gente. No se queda cruzado de brazos hasta que todos se ponen manos a la obra. Jesús se pone en marcha, moviliza a sus discípulos... y reza. Esa es la actitud del creyente ante los problemas de las personas de la Iglesia y del mundo: sentir lástima, ponerse en marcha, movilizar a los más cercanos y rezar. ¿Qué te dice Dios? ¿qué le dices?




San Claudio de la Colombiere


Tiene el honor de haber sido el director espiritual de la propagadora de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, Santa Margarita María Alacoque.
Nació cerca de Lyon, en Francia, en 1641. De familia muy piadosa y acomodada, al principio sentía mucho temor a entrar a una comunidad religiosa. Pero llevado a estudiar a un colegio de los Padres Jesuitas, adquirió un enorme entusiasmo por esta Comunidad y pidió ser admitido como religioso jesuita. Fue admitido y en la ciudad de Avignon hizo su noviciado y en esa misma ciudad dio clases por bastantes años.
El año en que fue declarado santo San Francisco de Sales (1665) los superiores encomendaron a Claudio de la Colombiere que hiciera el sermón del nuevo santo ante las religiosas Salesas o de la Visitación. Y en aquella ocasión brillaron impresionantemente las cualidades de orador de este joven jesuita, y las religiosas quedaron muy entusiasmadas por seguir escuchando sus palabras.
El Padre Claudio preparaba con mucho esmero cada uno de sus sermones, y los escribía antes de pronunciarlos. No los leía al público, porque la lectura de un sermón le quita muchísima de su vitalidad, pero antes de proclamarlos se esmeraba por ponerlos por escrito. En Avignon, en Inglaterra, y en París impresionó muy provechosamente a los que lo escuchaban predicar.
Uno de los más provechosos descubrimientos de su vida fue el de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, tomado de las revelaciones que recibió Santa Margarita. Cuando Claudio cumplió los 33 años (edad en que murió Cristo) se propuso, después de hacer un mes de Retiros Espirituales, morir al mundo y a sus vanidades y dedicarse totalmente a la oración, a la vida interior, a la predicación y a la enseñanza del catecismo, y a dirigir cuantas más almas pudiera, por el camino de la santificación.
En 1675 el Padre Claudio fue nombrado superior del colegio de los jesuitas en Paray le Monial, la ciudad donde vivía Santa Margarita. Esta santa se encontraba en un mar de dudas, y no hallaba un director espiritual que lograra comprenderla. Le había contado a un sacerdote las revelaciones y apariciones que le había hecho el Sagrado Corazón de Jesús, pero aquel sacerdote, que sabía poco de mística, le dijo que todo eso eran engaños del demonio. Entonces ella se dedicó a pedirle a Nuestro Señor que le enviara un santo y sabio sacerdote que la comprendiera, y su oración fue escuchada.
Escribe así Santa Margarita: "El Padre Claudio vino a predicarnos un sermón, y mientras él hablaba oí en mi corazón que Jesucristo me decía: ‘He aquí al sacerdote que te he enviado’. Después del sermón fui a confesarme con él, y me trató como si ya estuviera enterado e informado de lo que me estaba sucediendo. En la segunda confesión que hice con él le informé que yo sentía una gran aversión y repugnancia a confesarme, y me dijo que me felicitaba por esto, pues con vencer la tal aversión podía cumplir aquel mandato de Jesús que dice: ‘El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo’. Este piadoso sacerdote me fue guiando con gran sabiduría, y demostrando un gran respeto por mi alma me fue diciendo todo lo bueno y lo malo que había en mi corazón, y con sus consejos me consoló muchísimo. Me insistía continuamente que aceptara cada día el que se cumpliera en mí todo lo que la Santa Voluntad de Dios permitiera que me sucediera, y me enseñó a apreciar los dones de Dios y a recibir las comunicaciones divinas con fe y humildad".
Claudio no sólo dirigió espiritualmente a la santa que el Sagrado Corazón escogió para hacerle sus revelaciones sino que dedicó toda su vida restante y sus muchas energías en propagar por todas partes la devoción del Corazón de Jesús.
Fue enviado el santo sacerdote a Inglaterra, y allí, como predicador de los altos empleados del gobierno, logró muchas conversiones de protestantes hacia el catolicismo. Su tema favorito era la devoción al Sagrado Corazón. Pero los protestantes, que eran muy poderosos en aquel país, le inventaron toda clase de calumnias y obtuvieron que fuera puesto preso y condenado a muerte. Sólo la intervención del rey Luis XIV de Francia logró que no lo mataran. Pero los meses pasados en la prisión le destruyeron casi por completo su salud.
Fue expulsado de Inglaterra a Paray le Monial, la ciudad desde donde se propagó a todo el mundo la devoción al Corazón de Jesús. Santa Margarita le anunció que él moriría en aquella ciudad, y así sucedió el 15 de febrero del año 1682. Santa Margarita recibió una revelación en la cual se le decía que el Padre Claudio estaba ya en el cielo.
El Papa Juan Pablo II lo declaró santo en 1992.

viernes, 14 de febrero de 2014

San Cirilo, Monje, y San Metodio, Obispo

Eran dos hermanos. En el mundo se llamaban Constanino y Miguel. Recibieron sus nombres de Cirilo y Metodio al entrar a la vida religiosa.

Son los dos grandes apóstoles de los países eslavos, como por ejemplo: Yugoslavia, Checoslovaquia, Bulgaria, Serbia, Croacia, etc.

Nacieron en Tesalónica, Grecia. Su padre era un importante funcionario gubernamental. En su ciudad se hablaban varios idiomas, y entre ellos el eslavo. Fueron siete hermanos. Metodio era el mayor y Cirilo el menor de todos.


Cirilo y Metodio ejercieron su misión evangelizadora en el imperio de la Gran Moravia. Este Estado surgió a comienzos del siglo noveno. Su centro se hallaba en Moravia, en la actualidad parte oriental de la República Checa. También pertenecían a la Gran Moravia territorios eslovacos y su influencia se extendía hasta Bohemia.

En la Gran Moravia propagaban el cristianismo misioneros de Italia Septentrional y principalmente de la vecina Baviera. A mediados del siglo noveno Moravia ya era cristiana, mas el príncipe Rostislav, deseando obtener plena independencia con respecto al imperio franco oriental - la posterior Alemania-, solicitó al emperador de Bizancio, Miguel III, de Constantinopla, el envío de sacerdotes cultos que afianzasen el cristianismo en la Gran Moravia y estableciesen una organización eclesiástica independiente de Baviera. El emperador de Bizancio encargó la misión a dos cultos hermanos, Cirilo y Metodio, oriundos de Salónica, que dominaban la lengua eslava.

Cirilo y Metodio llegaron al imperio de la Gran Moravia en el año 863 y desarrollaron aquí una extraordinaria labor religiosa y cultural. Los hermanos Cirilo y Metodio nacieron en el seno de una familia griega radicada en Salónica. Cirilo cuya labor misionera en la Gran Moravia se extendiera durante cuatro años, aportó grande y fundamentalmente la cultura granmorava, así por ejemplo, el alfabeto compuesto de 38 letras, el que reflejaba la gran riqueza sonora del eslavo antiguo. La escritura eslava de Cirilo recibió el nombre de glagólica.

Cirilo es también el fundador de la literatura eslava. Elaborada la escritura eslava, de inmediato se enfrascó en la traducción de libros religiosos al eslavo antiguo. El primer libro traducido por Cirilo fue el evangeliario, elemento indispensable para celebrar las misas y para la catequesis. Con ayuda de sus discípulos vertió al eslavo antiguo también el misal, el apostolario y otros libros litúrgicos.

Al concluir en Moravia la traducción de los cuatro evangelios, Cirilo escribió el prólogo de esta obra, llamado Proglas. Se trata de una composición poética, escrita en versos, según los cánones griegos, considerada una obra fundamental de la literatura eslava.

Terminados sus cuatro años misioneros en la Gran Moravia, Cirilo viajó a Roma e ingresó en un convento de monjes griegos. Falleció a los 50 días de su estancia en la Ciudad Eterna, el 14 de febrero del 869. Al morir, el primer educador y maestro de los eslavos tenía tan sólo 42 años.

Metodio, hermano de Cirilo y colaborador en la misión en la Gran Moravia, nació alrededor del año 815, también en Salónica. El padre lo destinó a la carrera militar para la cual Metodio tenía notables dotes.

Disgustado por violentos sucesos en la corte bizantina, Metodio renunció al puesto de comandante militar e ingresó en un convento ubicado al pie del Olimpo. Metodio se desempeñó cómo archidiácono del templo de Hagia Sofia, de Constantinopla,y como profesor de filosofía.

Metodio fue el arzobispo metropolitano de los granmoravos, aunque no siempre encontró la comprensión y el respaldo del príncipe de la Gran Moravia, Svatopluk.

Bajo la dirección de Metodio se desarrolló la escuela literaria morava de la cual salieron las traducciones al eslavo antiguo de todos los libros del Viejo y del Nuevo Testamento. La traducción de las Sagradas Escrituras fue realizada en la Gran Moravia en ocho meses. Metodio la dictó a los escribanos que utilizaban una especie de taquigrafía.

San Metodio murió el 6 de abril del año 885 y fue enterrado en su templo metropolitano en Moravia. La tradición sitúa el lugar de su sepultura en Velehrad, Moravia del Sur. Sin embargo, el desmoronamiento del imperio de la Gran Moravia como consecuencia de las incursiones de los magiares ocasionó la destrucción de los asentamientos.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 7, 31-37




Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis.

Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua; Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: «Efatá», que significa: «Ábrete». Y en seguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente.
Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

Palabra del Señor.



¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? 


Jesús continúa su Misión en la región de tinieblas y sombras de muerte. Los paganos siguen experimentando el poder salvador de Dios, que no ha quedado atrapado en un pueblo, en una cultura, sino que se ofrece a toda persona sin frontera.

El haber caminado bajo el engaño del mal, el haber confundido a Dios con los ídolos los había hecho sordos para escuchar la Palabra de Dios e incapaces para alabarlo. Dios da una orden y todo le obedece. Él ordena que se abran los oídos y se suelte la traba de la lengua y al instante sucede.
Cristo, el Hijo que el Padre nos ha enviado, ha venido a buscar y a salvar no sólo a los hijos que había dispersado el pecado, sino a todo lo que se había perdido. Todos estamos llamados a convertirnos en una continua alabanza de Dios, no sólo con nuestras palabras sino con toda nuestra vida.
Así como Dios, en la creación, vio que todo está muy bien hecho, así Jesús pasa haciendo el bien y la gente exclama: ¡Qué bien lo hace todo! Ojalá sea la misma exclamación que se diga de quienes somos sus discípulos.

 


SALMO RESPONSORIAL 80, 10-11ab. 12-15




R.    ¡Escuchemos la voz del Señor!


No tendrás ningún Dios extraño,
no adorarás a ningún dios extranjero:
Yo, el Señor, soy tu Dios,
que te hice subir de la tierra de Egipto. R.


Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no me quiso obedecer:
por eso los entregué a su obstinación,
para que se dejaran llevar por sus caprichos. R.


¡Ojalá mi pueblo me escuchara,
e Israel siguiera mis caminos!
Yo sometería a sus adversarios en un instante,
y volvería mi mano contra sus opresores. R.

Lectura del primer libro de los Reyes 11, 29-32; 12, 19





En cierta ocasión, Jeroboám, que estaba al servicio del rey Salomón, salió de Jerusalén y lo encontró en el camino el profeta Ajías, de Silo; éste iba cubierto con un manto nuevo, y los dos estaban solos en el campo.
Ajías tomó el manto que llevaba encima y lo desgarró en doce pedazos. Luego dijo a Jeroboám: «Toma para ti diez pedazos, porque así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo voy a desgarrar el reino que Salomón tiene en su mano, y te daré las diez tribus. Una sola tribu será para él, por consideración a mi servidor David y a Jerusalén, la ciudad que yo elegí entre todas las tribus de Israel».
Fue así como Israel se rebeló contra la casa de David hasta el día de hoy.

Palabra de Dios.


 Reflexionamos juntos


Se separó Israel de la casa de David. Un profeta anuncia a Jeroboán, de una manera pública, la disolución del reino unificado por David. Las tribus del norte reivindicarán su autonomía. Pero aunque parezca derrumbarse la casa de David, la fidelidad de Dios a sus promesas permanecerá para siempre, y de esa casa y linaje nacerá el Salvador de los hombres. Él es la Luz del mundo, el que iluminando a todos los pueblos, congrega a todos en un solo Reino. La división del reino fue fruto de la infidelidad. Ésta es la lectura sapiencial de la historia. La gran tentación de Israel, siendo la nación que Yahvé se había elegido como heredad, fue siempre la de asemejarse a las demás naciones. Y entonces, cuando Israel se aparta del plan salvífico de Dios, experimenta la ruina, el exilio, el desastre.


P. Juan R. Celeiro 

jueves, 13 de febrero de 2014

Lectura del primer libro de los Reyes 11, 4-13





En la vejez de Salomón, sus mujeres le desviaron el corazón hacia otros dioses, y su corazón ya no perteneció íntegramente al Señor, su Dios, como el de su padre David. Salomón fue detrás de Astarté, la diosa de los sidonios, y detrás de Milcóm, el abominable ídolo de los amonitas. Él hizo lo que es malo a los ojos del Señor, y no siguió plenamente al Señor, como lo había hecho su padre David. Fue entonces cuando Salomón erigió, sobre la montaña que está al este de Jerusalén, un lugar alto dedicado a Quemós, el abominable ídolo de Moab, y a Milcóm, el ídolo de los amonitas. Y lo mismo hizo para todas sus mujeres extranjeras, que quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.
El Señor se indignó contra Salomón, porque su corazón se había apartado de Él, el Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces y le había prohibido ir detrás de otros dioses. Pero Salomón no observó lo que le había mandado el Señor. Entonces el Señor dijo a Salomón:
«Porque has obrado así y no has observado mi Alianza ni los preceptos que Yo te prescribí, voy a arrancarte el reino y se lo daré a uno de tus servidores. Sin embargo, no lo haré mientras tú vivas, por consideración a tu padre David: se lo arrancaré de las manos a tu hijo. Pero no le arrancaré todo el reino, sino que le daré a tu hijo una tribu, por consideración a mi servidor David y a Jerusalén, la que Yo elegí».

Palabra de Dios.


Reflexionamos juntos

 ¿Qué dioses extraños podemos estar adorando nosotros? ¿qué altares o ermitas hemos construido, en vez de adorar y seguir al único Dios? ¿Se podría decir de nosotros lo que el texto dice de Salomón: «su corazón se habia apartado del Señor Dios»? En nuestro caso no será la multitud de mujeres o los templos a dioses falsos. Pero puede ser el dinero, o el deseo de poder, o la ambición, o el poco control de la sensualidad, o el excesivo apego al dinero, o algún otro afecto desordenado. Algo que nos aleja de nuestro seguimiento de Cristo y de Dios. Algo que hace que dividamos nuestro corazón entre el amor a Dios y el amor a otros dioses falsos. Por ejemplo, a nosotros mismos.

P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 105, 3-4. 35-37. 40


R.     ¡Acuérdate de mí, Señor!



¡Felices los que proceden con rectitud,
los que practican la justicia en todo tiempo!
Acuérdate de mí, Señor,
por el amor que tienes a tu pueblo;
visítame con tu salvación. R.


Nuestros padres se mezclaron con los paganos
e imitaron sus costumbres;
rindieron culto a sus ídolos,
que fueron para ellos una trampa. R


Sacrificaron en honor de los demonios
a sus hijos y a sus hijas;
por eso el Señor se indignó contra su pueblo
y abominó de su herencia. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 7, 24-30




Jesús fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto.
En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de Él y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.
Él le respondió: «Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros».
Pero ella le respondió: «Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos».
Entonces Él le dijo: «A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija». Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.

Palabra del Señor.



¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?



Procurando pasar desapercibido... ¡Cuánto dicen estas palabras! A nosotros también nos gusta pasar desapercibidos, sobre todo cuando nos interesa. Pero ¡cuántas veces llamamos la atención de mil formas (más o menos sutiles) para que se nos tenga en cuenta, para que se reconozca nuestro trabajo. ¿Qué te dice Dios? ¿qué le dices?



No sabemos bien por qué Jesús uso de tanta dureza con aquella mujer. Quizá para poner a prueba su fe. Y la fe de esta extranjera brilló con toda su fuerza. Tantas veces nos creemos tratados con dureza por Dios. Parece que no nos escucha, que calla, que nos da lo contrario de lo que le pedimos...

    "Danos Señor una fe fuerte"

    "Haznos fieles en la prueba, Señor"

    "Gracias por la fe fuerte de tantas personas sencillas"



Era una extranjera. Pero nos da ejemplo de una fe inquebrantable. Hay muchas personas que no son de las nuestros, de nuestro país, de nuestra religión, de nuestro partido, no tienen nuestras costumbres, nuestra cultura... y también nos dan ejemplo.

    "Señor, ayúdanos a descubrir y a romper nuestros prejuicios"

    "Ensancha Señor mi pensamiento y mi corazón"




San Gregorio II

Los historiadores le llaman el mejor Papa del siglo VIII, y en él se advierte muy bien la paradoja de los pontífices -constructores de puentes, según la etimollogía- que resume de modo espectacular la de todo cristiano obligando a la dualidad de atender a las cosas de este mundo y de no vivir más que para Dios.

Gregorio era romano de nacimiento y ya prestó grandes servicios a la Iglesia bajo los pontificados de Sergio I y Constantino I; a este último le acompañó en un viaje a Oriente como asesor, contribuyendo a resolver de manera pacífica -y desgraciadamente, también provisional- una enconada controversia.

Desde el 715, cuando fue elegido Papa, se desvive por una parte en la doble labor de defensa y de conquista espiritual: reconstruir monasterios como Montecasino, cuna de la orden benedictina, y consolidar las murallas de Roma, pero pensando también en pueblos paganos a los que había que llevar el Evangelio (él fue quien mandó a san Bonifacio a la Germania).

Bifronte tuvo que ser así mismo su actitud política: por el norte los lombardos amenazaban con engullir el papado, por el sur los bizantinos aumentaban sus exigencias, y con el emperador León Isáurico, que favorecía a los iconoclastas, el reto adquiría especial gravedad.

San Gregorio tuvo que jugar arriesgadamente a dos tableros, el humano y el divino, el de la fe y el de la diplomacia, conteniendo a la vez a los bárbaros y a los archicivilizados bizantinos. No sólo Roma o Italia, el orbe entero, la plenitud de la fe y toda la política del mundo pesaban sobre sus hombros, como sobre los de cualquier Papa, cruzando el puente del tiempo hacia la orilla de la eternidad.

miércoles, 12 de febrero de 2014

El Santo Padre saluda a la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocí­o en la audiencia

El obispo de Huelva, el párroco y el presidente de la Hermandad invitan al Papa a visitar el Santuario en Almonte
Por Rocío Lancho García
CIUDAD DEL VATICANO, 12 de febrero de 2014 (Zenit.org) - "Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los miembros de la Hermandad matriz de Nuestra Señora del Rocío, acompañados por el obispo de Huelva", con estas palabras el Santo Padre se ha dirigido a la delegación de 70 personas que se encuentran en peregrinación en Roma, en representación de toda la familia Rociera y devotos de la Virgen cuyo santuario se encuentra en Almonte, una pequeña localidad de Huelva, al sur de España.
Tras la audiencia ZENIT ha entrevistado con Juan Ignacio Reales, presidente de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte.
La peregrinación obedece a varios motivos. En primer lugar - ha explicado - en acción de gracias ante el Santo Padre porque el Rocío ha culminado el septiembre pasado su Año Jubilar, que se concedió por primera vez en la historia. Concedido por Benedicto XVI, comenzó el 15 de agosto de 2012 y se clausuró el 8 de septiembre de 2013. También querían mostrar la filial adhesión al Santo Padre e invitarlo a que conozca el Santuario del Rocío.
La peregrinación durará cuatro días, desde el martes 11 al viernes 14 de febrero, y tiene dos actos centrales. La audiencia con el Papa ha sido el primero y el segundo será en Santa María La Mayor.
Esta mañana, el párroco, don Antonio Cepeda Lepe,  el obispo de Huelva, monseñor José Vilaplana, y Juan Ignacio, han podido saludar al papa Francisco. Le han entregado varios obsequios, entre otros la medalla de oro de la Hermandad con la réplica de la Virgen del Rocío, unos libros sobre el Año Jubilar y el Rocío en general, así como unas estampas de la Virgen junto con una imagen del papa Francisco, preparadas específicamente para esta peregrinación. Además le han invitado a conocer el Santuario a lo que el Papa les ha respondido "que Dios quiera", que le encantaría conocer a la Virgen pero que si no "seguro que les visitará desde el purgatorio". La simpática respuesta del Santo Padre ha provocado las risas de los tres y le han respondido "Santidad, procure ir en vida".
A la basílica mariana acudirán mañana a las 10.00 para celebrar con su párroco la eucaristía. Juan Ignacio nos explica que esta visita la realizan porque el Santuario del Rocío está vinculado espiritualmente a Santa María La Mayor (por esta razón el Santuario tiene indulgencia plenaria). Esta vinculación es algo que se da porque el cardenal arcipreste concede el decreto de vínculo espiritual de afinidad a distintos santuarios de España. 
Emoción, es la palabra que surge al preguntar por sus impresiones sobre el encuentro de esta mañana con el Santo Padre. "Participar en una audiencia siempre sobrecoge al ver la catolicidad de la Iglesia, con grupos de tantas partes", comenta Juan Ignacio. Además, han tenido la suerte de que el grupo estaba bien situado en la plaza por lo que muchos de ellos han podido saludar y dar la mano al Papa. Asimismo, comenta que les ha sorprendido su calidez, su cercanía, el tiempo que ha dedicado a saludar a los enfermos, a las personas ancianos, a las parejas de recién casadas y otros grupos que se encontraban en la audiencia. "Ese no tener prisa, ese detenerse, las palabras de cariño con todo el mundo", destaca el presidente de la Hermandad. Emocionante también - afirma - la catequesis del día de hoy sobre la Eucaristía. Y finalmente, "agradecidos y emocionados" por el saludo específico que ha hecho a la Hermandad Matriz de la Virgen del Rocío.

Avisos parroquiales


Lectura del primer libro de los Reyes 10, 1-10






La reina de Sabá oyó hablar de la fama de Salomón, y fue a ponerlo a prueba, proponiéndole unos enigmas. Llegó a Jerusalén con un séquito imponente, con camellos cargados de perfumes, de muchísimo oro y de piedras preciosas. Cuando se presentó ante Salomón, le expuso todo lo que tenía pensado decirle. Salomón respondió a todas sus preguntas: no hubo para el rey ninguna cuestión tan oscura que no se la pudiera explicar.
Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, la casa que había construido, los manjares de su mesa, los aposentos de sus servidores, el porte y las libreas de sus camareros, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en la Casa del Señor, se quedó sin aliento y dijo al rey:
«¡Realmente era verdad lo que había oído decir en mi país acerca de ti y de tu sabiduría! Yo no lo quería creer, sin venir antes a verlo con mis propios ojos. Pero ahora compruebo que no me habían contado ni siquiera la mitad: tu sabiduría y tus riquezas superan la fama que llegó a mis oídos.
¡Felices tus mujeres, felices también estos servidores tuyos, que están constantemente delante de ti, escuchando tu sabiduría! y bendito sea el Señor, tu Dios, que te ha mostrado su favor poniéndote sobre el trono de Israel! Sí, por su amor eterno a Israel, el Señor te estableció como rey para que ejercieras el derecho y la justicia».
La reina regaló al rey ciento veinte talentos de oro, una enorme cantidad de perfumes y piedras preciosas; nunca más se recibieron tantos perfumes como los que la reina de Sabá dio al rey Salomón.

Palabra de Dios.


Reflexionamos juntos

La reina de Sabá vio la sabiduría de Salomón. La crónica del reino de Salomón describe admirativamente la sabiduría, la magnificencia, la justicia y la fama del rey. En realidad, lo que se intenta mostrar es que es Dios quien se ha complacido en Salomón y, por amor a su pueblo, le ha dado sabiduría y riquezas. Y Cristo es más que Salomón (Mt 12,42). Escribe San Ambrosio:«Todo lo tenemos en Cristo; Cristo es todo para nosotros. Si quieres curar tus heridas, Él es médico; si estás ardiendo de fiebre, Él es manantial; si tienes necesidad de ayuda, Él es fuerza; si temes la muerte, Él es vida; si deseas el cielo, Él es el camino; si buscas refugio de las tinieblas, Él es  Luz; si buscas manjar, Él es alimento».        

P. Juan R. Celeiro 

SALMO RESPONSORIAL 36, 5-6. 30-31. 39-40




R.    La boca del justo expresa sabiduría.


Encomienda tu suerte al Señor,
confía en Él, y Él hará su obra;
hará brillar tu justicia como el sol
y tu derecho, como la luz del mediodía. R.


La boca del justo expresa sabiduría
y su lengua dice lo que es recto:
la ley de Dios está en su corazón
y sus pasos no vacilan. R.
 

La salvación de los justos viene del Señor,
Él es su refugio en el momento del peligro;
el Señor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en Él. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 7, 14-23




Jesús, llamando a la gente, les dijo: «Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!»
Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola. Él les dijo: «¿Ni sIquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?» Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.
Luego agregó: «Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino. Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre».

Palabra del Señor.



¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? 




Los judíos creían que eran impuros los que comían ciertos alimentos. Se dejaban llevar por las apariencias. A veces también juzgamos (o se nos juzga) por el aspecto exterior, por el color de la piel, por la forma de hablar...

    "Señor, no nos dejes caer en la superficialidad"

    "Enséñanos a descubrir el corazón de las personas"

    "Perdona nuestra juicios precipitados e injustos"


Lo importante es lo que sale del corazón. Por lo tanto, nuestra tarea más importante es "cuidar nuestro corazón". ¿Cómo podemos cuidarlo? Podemos estar atentos para descubrir malos deseos, endurecimientos, falta de ilusión...  y sobre todo, podemos encontrarnos con Jesús, en la oración y en los sacramentos. Él nos lo cuidará mejor que nadie.

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