sábado, 26 de abril de 2014

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 4, 13-21



Los miembros del Sanedrín estaban asombrados de la seguridad con que Pedro y Juan hablaban, a pesar de ser personas poco instruidas y sin cultura. Reconocieron que eran los que habían acompañado a Jesús, pero no podían replicarles nada, porque el hombre que había sido sanado estaba de pie, al lado de ellos.

Entonces les ordenaron salir del Sanedrín y comenzaron a deliberar, diciendo: «¿Qué haremos con estos hombres? Porque no podemos negar que han realizado un signo bien patente, que es notorio para todos los habitantes de Jerusalén. A fin de evitar que la cosa se divulgue más entre el pueblo, debemos amenazarlos, para que de ahora en adelante no hablen de ese Nombre».
Los llamaron y les prohibieron terminantemente que dijeran una sola palabra o enseñaran en el Nombre de Jesús. Pedro y Juan les respondieron: «Juzguen si está bien a los ojos del Señor que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios. Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído».
Después de amenazarlos nuevamente, los dejaron en libertad, ya que no sabían cómo castigarlos, por temor al pueblo que alababa a Dios al ver lo que había sucedido.

Palabra de Dios.

 Reflexionemos juntos

El tribunal religioso reprocha a los apóstoles el que hablen de Jesús, pero ¿podrían actuar de otro modo? Jesús se ha apoderado de ellos, como pronto se apoderará de Pablo de Tarso. Ellos le han dado su fe, su corazón, su vida, y el Aliento de Dios les ha sumergido en su fuego. No existe un contrato  entre el resucitado y sus discípulos, sino una pasión reciproca. Lo que pedro, Juan y los demás han visto y oído no pueden callarlo, pues está en juego la salvación del hombre. ¿Cómo se puede ser cristiano, sin ser apóstol?

P. Juan R. Celeiro 

SALMO RESPONSORIAL 117, 1.14-16. 18-21




R.    Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste.


¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
El Señor es mi fuerza y mi protección;
Él fue mi salvación.
Un grito de alegría y de victoria
resuena en las carpas de los justos. R


«La mano del Señor hace proezas,
la mano del Señor es sublime,
la mano del Señor hace proezas».
El Señor me castigó duramente,
pero no me entregó a la muerte. R.


«Abran las puertas de la justicia
y entraré para dar gracias al Señor».
«Ésta es la puerta del Señor:
sólo los justos entran por ella».
Yo te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 16, 9-15




Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquélla de quien había echado siete demonios. Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban. Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron.
Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado. y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron.
En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado. Entonces les dijo: «Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación».

Palabra del Señor.



¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? 




El Evangelio de hoy es un resumen de los relatos con los que hemos ido rezando durante toda la semana.



Experimentar la presencia del Resucitado es maravilloso. María Magdalena y los que caminaban al campo lo han sentido. Pero ser testigos de la resurrección es muy duro: ¿qué hacer cuando se siente en el corazón la alegría más grande y nadie quiere dejarse llenar de ese gozo inmenso?

            “Señor, haznos testigos fieles de tu resurrección,

              aunque nadie crea que Tú vives,

              aunque nos sintamos incomprendidos, impotentes”



Id por todo el mundo y anunciad a todos la Buena Noticia. En cada aparición el resucitado envía a los discípulos a anunciar la Buena Noticia de la Resurrección. Anunciar la buena noticia requiere creerla, acogerla, vivirla y comunicarla con paciencia y humildad.

            “Envíame, Señor. Estoy dispuesto”
            “Que cada día crea y viva con más profundidad la Buena Noticia”

NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO

Mucho antes de la venida de Cristo, el pequeño pueblo de Genazzano, a treinta millas de Roma, construyó un  templo a Venus, la diosa pagana del amor, a la que le tenían particular adhesión. Allí se le ofrecía culto y  celebraban grandes fiestas en su honor, especialmente el 25 de abril. Todos los años la gente de Genazzano gozaban de las festividades bailando y cantando.
En el siglo IV de nuestra era, cuando el cristianismo había sido públicamente reconocido en el Imperio Romano, el Papa San Marco (336d.C.) mandó construir una iglesia en una colina sobre el pueblo, no muy lejos de las ruinas del antiguo templo pagano. La iglesia, firme y fuerte pero pequeña y sencilla, fue dedicada a Nuestra Señora del Buen Consejo. A sabiendas del amor que la gente de Genazzano le tiene a las fiestas y celebraciones, el Papa declaró el 25 de abril (fecha de las antiguas fiestas paganas), como día de celebración cristiana en honor de Nuestra Señora del Buen Consejo.  La Iglesia respeta las costumbres de los pueblos pero siempre busca purificarlas de todo error y elevarlas hacia Dios.
A través de los siglos, Nuestra Señora fue honrada de manera especial en la pequeña iglesia de la colina, la cual se puso a cargo de los frailes de la Orden de San Agustín en 1356. Con el tiempo, el uso y los desgarros comenzaron a afectar el anciano templo. Para el siglo XV, la iglesia se había venido desvencijando tanto que algunos temían su total colapso. Pocos, sin embargo, parecían tener interés en repararla, posiblemente porque habían iglesias mas nuevas y mejores en el pueblo.
Una viuda santa, Petruccia de Geneo, que amaba a la Virgen devotamente, se sintió inspirada a reconstruir la iglesia. Deseaba que la iglesia fuera mas grande y mas bonita, mas apropiada para la Madre de Dios. Confiando en Nuestra Señora, Petruccia contrató trabajadores y constructores, compró también los materiales y vio las paredes subir. Sus vecinos la observaron por un tiempo en silencio, luego comenzaron a burlarse de ella, especialmente cuando les pedía ayuda.
Petruccia no podía comprender la actitud que sus vecinos y pensaba que su amor a Nuestra Señora los inspiraría a ofrecer ayuda. Pero los corazones no estaban para eso. Ellos sabían que construir una iglesia grande y bonita era un gran proyecto y que Petruccia tenía dinero, pero no lo suficiente. Percibían la obra como un acto de orgullo y presunción por parte de Petruccia y la criticaban. Cuando la obra tuvo que detenerse por falta de fondos, las paredes sin terminar fueron nombradas "la locura de Petruccia".
Probablemente Nuestro Señor permitió todo esto para fortalecer el amor y la confianza de Petruccia. La envidia, la falta de caridad, y los desacuerdos purifican y prueban toda obra de Dios.  Ella no dejó dominar por los obstáculos; estaba determinada a hacer todo lo que pudiese para ver la iglesia completada. Sentía que Nuestra Señora había inspirado el trabajo y que Ella lo apoyaría cuando fuese su tiempo. Decía que algún día "una gran Señora vendría a tomar posesión de ella". Petruccia entonces recurrió a sacrificios y oraciones más fervorosas.
Un poco después, durante la fiesta del pueblo, el 25 de abril, día de San Marcos de 1467, muchas personas estaban congregadas en la plaza del mercado pasando un buen rato-- festejando, bailando y cantando. No se sabe por que ya no rendían honor a Nuestra Señora del Buen Consejo en ese día, como lo habían hecho sus antepasados en siglos anteriores. Probablemente a través de los siglos su devoción por Nuestra Señora se había disminuido, pero habían conservado el amor por las fiestas.
En medio de las fiestas, alguien vio una nube encopada flotando bien bajo a través del claro cielo azul. El asombro paralizó el baile y el canto. Toda la atención fue puesta en la nube que bajaba despacio y que finalmente se detuvo en un borde angosto de las paredes sin terminar de la iglesia de Petruccia. La nube se abrió gradualmente, y en su centro apareció una bellísima pintura de Nuestra Señora con el Niño Jesús. Todas las campanas del pueblo comenzaron a sonar sin la ayuda de manos humanas.
Atraídos por el inesperado y fuerte repicar de las campanas, la gente de las villas aledañas se apresuraron a Genazzano para averiguar la causa. Mientras tanto, al escuchar del milagro, Petruccia, que estaba orando en casa, se apresuró a la iglesia para arrodillarse ante la pintura. Llena de alegría dijo que ella sabía que Nuestra Señora vendría a tomar posesión de su iglesia. Toda la gente se le unió en las alabanzas a Nuestra Señora.
Nadie conocía la procedencia de la pintura ni la había visto antes. Pronto una maravillosa lluvia de gracias y milagrosas curaciones comenzaron a suceder. En solo cuatro meses, 171 milagros fueron archivados. La gente comenzó a llamar a la imagen "Nuestra Señora del Paraíso" porque creían que había sido traída a Genazzano por manos de los ángeles ocultos en la nube encopada. Otros, por los numerosos milagros, la llamaban "Nuestra Señora de los Milagros".
Durante este tiempo, dos extranjeros procedentes de Scutari, Albania, llegaron a Genazzano buscando la milagrosa pintura de la Virgen.  Ellos contaron su testimonio. Scutari fue la última ciudad tomada por los Turcos en su invasión de Albania.   Cuando comprendieron que ya no podian resistir mas, le pidieron consejo a la Virgen sobre que hacer para mantener su fe católica en aquellas circunstancias.  Esa noche, ante el asombre de los dos albaneses la imagen de la Virgen se desprendió de la pared y elevándose por los cielos se comenzó a trasladar lentamente hacia el oeste.  Así pudieron seguirla, cruzar el mar adriático que separa Albania de Italia, hasta que llegaron a Genazzano. Así decidieron quedarse en Genazzano para vivir cerca de su Señora, que también se había refugiado.
Cuando el Santo Padre en Roma escuchó acerca de la pintura y de sus muchos milagros, mandó a dos obispos como comisionados a examinar y estudiar los acontecimientos extraordinarios. Después de una cuidadosa investigación, el Papa y los comisionados quedaron convencidos de que la pintura era verdaderamente Nuestra Señora del Buen Consejo, que había sido venerada por siglos en el pequeño pueblo de Scutari. El espacio vacío con las dimensiones exactas donde había estado la pintura en la iglesia fue evidente para todos. La imagen- del espesor de cáscara de huevo- había sido pintada sobre el yeso de la pared. Ninguna habilidad humana podría haber tomado con éxito la pintura de la pared sin romperla. Ninguna mano humana podría haberla traído a través del mar Adriático y colocarla en el borde angosto de la iglesia sin sujetarla.
Naturalmente, la iglesia de Petruccia fue completada. Más bien, hubieron tantas donaciones y fue ofrecida tanta ayuda que se convirtió en una bella basílica. La pintura fue puesta en un relicario maravilloso con un marco de oro adornado con piedras preciosas. Mas tarde dos coronas de oro enviadas por el Vaticano fueron colocadas en las cabezas de la Madre y el Niño. La pintura aún está en la iglesia, "la locura de Petruccia". Los monjes Agustinos son los guardianes especiales de la iglesia y de la pintura milagrosa.
La basílica ha sido afectada por los siglos. Sufrió particularmente por la Segunda Guerra Mundial ya que para arrestar el avance de los Aliados, los alemanes no dudaron en bombardear las iglesias. En Genazzano, el santuario de Nuestra Señora no se libró. Una bomba explotó en el con toda fuerza. El altar mayor fue completamente destruido, todas las pinturas y las estatuas en las paredes alrededor se vinieron abajo, pero la milagrosa pintura de Nuestra Señora del Buen Consejo, se mantuvo perfectamente intacta, tan bella como cuando Petruccia la vio por primera vez.
Nuestra Señora tiene los ojos parcialmente bajos como si estuviera escuchando con intensidad. Su vestido verde oscuro está adornado con un borde de oro. Su manto azul oscuro cubre su cabeza y sus hombros y cubre parcialmente al Niño Jesús, quien tiene una mano alrededor del cuello de su Madre. Su mejilla toca la de ella, y su mano izquierda esta sosteniendo el cuello de su vestido. El vestido rojo del Niño esta adornado con un borde de oro. La expresión en ambos, Madre e Hijo es de una profunda atención. El Niño Jesús parece que está listo para susurrarle algo a Su Madre. Es una pintura sencilla pero atractiva.
En los últimos cuatro siglos innumerables peregrinaciones y muchos milagros han ocurrido en el santuario de Nuestra Señora, Madre Amorosa que es para todos un tesoro de la gracia divina. Acude a ella con tus pequeños problemas; ve a ella con tus grandes problemas; confía en su guía. Ella es verdaderamente Nuestra Señora del Buen Consejo.
Las palabras "Madre del Buen Consejo" fueron insertadas por Pío IX a las letanías de la Virgen María.

viernes, 25 de abril de 2014

CANONIZACIÓN DE JUAN PABLO II Y JUAN XXXIII


El Gobierno de la  Ciudad de Buenos Aires invita a los vecinos a vivir la ceremonia de canonización del Papa Juan Pablo II y del Papa Juan XXIII en la Plaza Vaticano (al lado del Teatro Colón) este domingo 27 de abril a partir de las 10.30h.

En la pantalla gigante instalada en la Plaza se mostrará la transmisión de lo que ocurrirá en el Vaticano, donde el Papa Francisco presidirá la celebración. Los asistentes podrán compartir un desayuno que se ofrecerá al inicio de la trasmisión.

           La convocatoria es abierta y se espera la participación de jóvenes y adultos y comunidades de fe. Asimismo, acompañan al Gobierno de la Ciudad en este evento la Comunidad San Egidio, la Renovación Carismática  Católica  Argentina y el Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina.

Para mayor información los interesados pueden comunicarse al: 4323-9434 o al 4323-9410 o bien escribir a: cultos@buenosaires.gob.ar

Cómo situarse ante información dudosa divulgada por la prensa secular?

Trataré de compartir, particularmente con mis lectores latinoamericanos, un poco de mi experiencia en las redes sociales así como pistas para el discernimiento que demanda la información dudosa que arrojan sobre la Iglesia, el papa, obispos, etc. los medios de comunicación seculares.
Me refiero, por ejemplo, a la noticia de circulación reciente cuyo titular afirma que el papa llamó por teléfono a una mujer divorciada vuelta a casar para indicarle que puede comulgar.
No discutiré la noticia, quiero únicamente enfatizar en la forma en que considero que cada uno debe posicionarse ante información de ese tipo.

Llegarán a admitir cuán urgente y necesario es situarnos como espectadores con la cabeza fría cuando se enteren que muchos medios de comunicación latinoamericanos han sido adquiridos en los últimos años, total o parcialmente, por inversionistas laicistas anti-católicos quienes se han dado a la tarea de expandir su forma de pensar entre quienes consumen su información habiéndolo alcanzado con rotundo éxito, de tal manera que ya no podemos fiarnos de los antiguos periódicos, revistas y emisoras que desde niños frecuentábamos.
Enterados de lo anterior, reconozcamos que es imprudente (y hasta bobo) compartir sus noticias en las redes sociales ya que colaboramos con ellos en divulgar su anti-catolicismo pero, además, los hacemos ganar dinero con cada enlace que compartimos o comentario que hacemos en dichos enlaces.
Así que, punto, no más compartir noticias escandalosas. Podemos dejar al menos un comentario positivo con un mensaje claramente cristiano pero nada de entrar en debates ya que con cada intervención nuestra les hacemos ganar dinero.

Qué actitud tomar ante la duda?
Ante todo el amor por la verdad para lo que es fundamental el ejercicio de la prudencia.
Como virtud, la prudencia es un hábito que hemos de adquirir y cultivar. Ella implica conocer para obrar rectamente; esto quiere decir que, en primer lugar, hemos de procurar conocer la verdad sobre la información que nos presentan para, en segundo lugar, poder obrar rectamente.
Dicho de otro modo, con el fin de ser prudentes, si desconocemos la verdad tendremos que buscarla en fuentes confiables y si no la encontramos, tendremos que esperar a que se pronuncie quien con autoridad puede hacerlo desde el Vaticano.
Al desconocer la verdad surge la duda por esa razón la mejor actitud es guardar silencio.
Qué hacer ante quienes consideran verdadera dicha información?
Poco se puede hacer fuera de dar nuestro voto de confianza a la gracia por lo que, lo más prudente sería poner el ejemplo indicándole a sus semejantes claramente que usted, pudiendo elegir entre consumir una información dudosa divulgada por una fuente secular y esperar a conocer la verdad de una fuente autorizada, opta por lo segundo.
Como puede notarse, el caso de las noticias escandalosas, son una magnífica oportunidad para reaccionar como personas de fe razonables quienes eligen enfrentar la realidad desde el ejercicio de la virtud y de su amor por la Verdad.
Pero, es posible que un papa contradiga la doctrina?
Es posible, sin embargo, nunca ha existido un papa que lo hubiese hecho aun cuando en su vida personal fuera un verdadero desastre tal como en el caso del papa Borgia.

Todo lo que diga el papa es “santa palabra”?
No, no todo lo que diga el papa es santa palabra. Me explico: lo que diga el papa Francisco o cualquier papa hablando por teléfono, tomando café, delante de unos periodistas en el avión, etc. no tiene el mismo valor que lo que diga en una homilía, en el Angelus, en sus audiencias de los miércoles o cuando se dirija a toda la Iglesia a través de documentos que nos hace llegar por medios de comunicación católicos a los que podemos entregar nuestra absoluta confianza tal como los siguientes y algunos más:
Noticias del Vaticano
(Fuente oficial de la Santa Sede)
Agencia Zenit
Infocatólica
EWTN noticias
(En alianza con ACIPRENSA)
Y por ser el papa de nacionalidad argentino otro medio de lectura obligada es
Agencia Informativa Católica Argentina
Por último, exhortarlos a continuar siguiendo muy de cerca al papa, pero también continuar orando por él y por toda la Iglesia teniendo en cuenta que, desde que se destaparon los abusos a menores en el 2010, los medios de comunicación hacen con la opinión pública lo que les da la gana lo que no solo provoca confusión en la mayoría poco informada sino división entre católicos cosa que, de ninguna manera, vamos a permitir.
La unidad hemos de pedirla en oración, manteniéndonos muy cerca de la Eucaristía, las obras de Misericordia y los Sacramentos.
Ánimo, la realidad es un desafío pero a la vez una aventura que contiene la promesa de un final glorioso para los hijos de Dios.


Maricruz Tasies-Riba




Lectura de los Hechos de los Apóstoles 4, 1-12




Mientras los Apóstoles hablaban al pueblo, se presentaron ante ellos los sacerdotes, el jefe de los guardias del Templo y los saduceos, irritados de que predicaran y anunciaran al pueblo la resurrección de los muertos cumplida en la persona de Jesús. Éstos detuvieron a los Apóstoles y los encarcelaron hasta el día siguiente, porque ya era tarde.
Muchos de los que habían escuchado la Palabra abrazaron la fe, y así el número de creyentes, contando sólo los hombres, se elevó a unos cinco mil.
Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes de los judíos, los ancianos y los escribas, con Anás, el Sumo Sacerdote, Caifás, Juan, Alejandro y todos los miembros de las familias de los sumos sacerdotes. Hicieron comparecer a los Apóstoles y los interrogaron: «¿Con qué poder o en nombre de quién ustedes hicieron eso?»
Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Jefes del pueblo y ancianos, ya que hoy se nos pide cuenta del bien que hicimos a un enfermo y de cómo fue sanado, sepan ustedes y todo el pueblo de Israel: este hombre está aquí sano delante de ustedes por el nombre de nuestro Señor Jesucristo de Nazaret, al que ustedes crucificaron y Dios resucitó de entre los muertos. El es la piedra que ustedes, los constructores, han rechazado, y ha llegado a ser la piedra angular. Porque en ningún otro existe la salvación, ni hay bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres, por el cual podamos salvamos».

Palabra de Dios.


Reflexionamos juntos

¡Encarcelados “por haber anunciado la resurrección”! Todo hombre que se “levanta”, todo aquél que domina el mal, todo el que supera una dificultad o un pecado, pasa  “de muerte a vida”. Ayúdanos, Señor a contemplar tu misterio Pascual en todas las situaciones de la existencia. El actor principal de los “hechos de los apóstoles” es el Espíritu. Los apóstoles son hombres que se dejaron llenar, por el Espíritu Santo. La salvación solo se encuentra en Jesucristo. Si los hombres aceptasen vivir “según Jesucristo”, se avanzaría en la solución de muchos de los grandes problemas. ¡Jesús, Salvador, sálvanos!

P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 117, 1-2. 4. 22-27a




R.    ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
       porque es eterno su amor!


Que lo diga el pueblo de Israel:
¡es eterno su amor!
Que lo digan los que temen al Señor:
¡es eterno su amor! R.


La piedra que desecharon los constructores
es ahora la piedra angular.
Esto ha sido hecho por el Señor
y es admirable a nuestros ojos.
Éste es el día que hizo el Señor:
alegrémonos y regocijémonos en él. R.


Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad.
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor:
el Señor es Dios, y Él nos ilumina. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 21, 1-14




Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades.
Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar».
Ellos le respondieron: «Vamos también nosotros». Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.
Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era Él. Jesús les dijo: «Muchachos, ¿tienen algo para comer?»
Ellos respondieron: «No».
Él les dijo: «Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán». Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla. El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: «¡Es el Señor! »
Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.
Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar».
Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: «Vengan a comer».
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres?», porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.

Palabra del Señor.




¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? 

¡Cuánto cuesta a los discípulos creer en la resurrección del Maestro! Los que caminaban a Emaús cuentan al resto lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Sin embargo, se aparece Jesús y ellos, llenos de miedo, creían ver un fantasma, no acababan de creerlo.
            “Nos cuesta creer en la resurrección. Danos fe, Señor”

¡Paz a vosotros! Es el saludo del Resucitado. Es el don que Dios nos hace en Pascua: paz para nuestro corazón, paz para las familias, los pueblos, el mundo entero, un don que tenemos que pedir y acoger.
            “Señor, resucítanos de toda forma de injusticia y violencia”
            “Entra Señor en nuestra vida. Haznos pacíficos y pacificadores”

Les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras. Las Escrituras hablan de la pasión y muerte de Jesús, hablan también de nuestra vida, de nuestros sufrimientos y alegrías.
            “Señor, ábrenos la mente para comprender tu Palabra,
              para ver la vida a la luz de tu Palabra
              para que afrontemos la cruz con esperanza
              y compartamos la alegría de la Pascua”


San Marcos Evangelista

Según tradición eclesiástica, Marcos, llamado también Juan Marcos o simplemente Juan, es el autor de un evangelio y el intérprete que traducía a Pedro en sus predicaciones frente a auditorios de habla griega. Era hijo de una cierta María, cuya casa de Jerusalén estaba abierta a la primitiva comunidad Cristiana. Primo de Bernabé, probablemente fuera como él de estirpe sacerdotal. Afirma por una parte la tradición que Marcos nunca habría oído personalmente la predicación del Señor, pero por otra muchos han querido descubrirlo en aquel muchacho que huyó desnudo en el huerto de Getsemaní, episodio que sólo el evangelio a él atribuido refiere. Tal vez haya conocido al grupo de seguidores sin llegar a ser propiamente discípulo.
Al comenzar la expansión del evangelio, Pablo y Bernabé salieron de Jerusalén hacia Antioquía llevando con ellos a Marcos; éste los acompañó en sus primeras empresas misionales, a Chipre y Perges, de donde regresó por causas desconocidas.
Bernabé, deseoso de  llevar nuevamente a Marcos con ellos cuando el apóstol planeaba su segundo viaje, encontró la oposición de Pablo, que partió solo. Marcos siguió, pues, a Bernabé una vez más hasta Chipre. Sin embargo, Marcos reaparece junto a Pablo en Roma, pero es creencia que fue más bien discípulo de Pedro, quien confirma esta suposición al llamarlo "hijo" suyo en su primera carta. El evangelio que se le atribuye, además, sigue muy de cerca el esquema de los discursos de Pedro que nos ha conservado el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Nada sabemos de su existencia posterior. La segunda carta a Timoteo lo señala entre los compañeros de  este discípulo de Pablo; conforme a un dato que recoge el historiador Eusebio de Cesarea (a comienzos del siglo IV), la Iglesia de Alejandría lo habría tenido por fundador. Sus últimos años y el lugar de su muerte nos son desconocidos.
San Marcos EvangelistaEl breve relato que lleva su nombre descubre un espíritu observador y ágil. Sólo Marcos, por ejemplo, destaca el verdor de la hierba sobre la que Jesús hizo sentar a la muchedumbre hambrienta antes de multiplicar los panes y los pescados por primera vez.
Las grandes líneas de su evangelio, en tanto, trasuntan una profunda credibilidad histórica y demuestran singular  valor teológico. Marcos comienza por presentar a Jesús bien recibido por la gente, pero pronto su humilde mesianismo, tan alejado de las reivindicatorias expectativas populares de los judíos, ocasiona la decepción de la masa; apagado el entusiasmo primerizo, el Señor se retira de Galilea para dedicarse de lleno a la instrucción  de los discípulos, quienes por boca de Pedro confiesan la divinidad de su Maestro. A partir de este reconocimiento de Cesarea, todo el relato se orienta a Jerusalén; en la ciudad santa, finalmente, la oposición crece y culmina en el juicio inicuo y la pasión, que alcanza su victoriosa respuesta cuando Cristo abandona su tumba, de acuerdo con lo que había profetizado de si mismo.
El secreto mesiánico, del que Marcos hace un tema central, da así todo su fruto: Jesús, siervo humillado por la maldad y la ignorancia de los hombres que él había venido a rescatar, es exaltado por Dios, como ha de serlo todo el que a él se una de corazón y lo siga en el camino, el único que permite comprender esa "Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios" que Marcos nos ha trasmitido en un lenguaje popular, muchas veces incorrecto en la forma, pero vivaz y lleno de encanto.

jueves, 24 de abril de 2014

Declaración del Vaticano: El Papa Francisco no ha autorizado la comunión de divorciados

P. Federico Lombardi (Foto ACI Prensa)
VATICANO, 24 Abr. 14 / 08:34 am (ACI/EWTN Noticias).- Luego del revuelo internacional que generó las declaraciones de una mujer argentina sobre una conversación telefónica que habría sostenido con el Papa Francisco el pasado lunes, el Director de la Sala de Prensa del Vaticano, el Padre Federico Lombardi, explicó que el Santo Padre no ha autorizado la comunión para los divorciados.
La declaración de hoy del Padre Lombardi señala que “en el ámbito de las relaciones personales pastorales del Papa Francisco ha habido diversas llamadas de teléfono. Como no se trata absolutamente de la actividad pública del Papa no hay que esperar informaciones o comentarios por parte de la Oficina de Prensa.
Las noticias difundidas sobre esa materia –ya que están fuera del ámbito propio de las relaciones personales– y su amplificación mediática no tienen por lo tanto confirmación alguna de fiabilidad y son fuente de malentendidos y confusión.
Por lo tanto hay que evitar deducir de esta circunstancia consecuencias relativas a la enseñanza de la Iglesia", concluye la declaración.
El comunicado del Padre Lombardi se da a conocer ante la polémica originada por una mujer argentina que habría recibido una llamada del Papa el Lunes de Pascua, en la que le habría sido concedido “permiso” para recibir la comunión “en otra parroquia” pese a estar casada con un hombre divorciado. La historia se ha convertido en un relato complejo y dudoso en cuanto a algunos de sus detalles.
La noticia involucra a Jaquelina Lisbona, de 47 años de edad y a Julio Sabetta, de 50, de la ciudad de San Lorenzo, ubicada a unos 300 kilómetros al noroeste de la capital Buenos Aires.
Sabetta se casó por la Iglesia en 1985 y se divorció legalmente siete años después, en 1992. En 1994 se reencontró con Jaquelina –con quien tuvo una relación en su adolescencia– y comenzaron a vivir juntos tras unirse civilmente. Tienen dos hijas, Candela y Josefina, de 17 y 14 años de edad, respectivamente.
Hace seis años, durante la preparación de Candela para la Confirmación –las dos hijas han recibido el bautismo, la primera comunión y la confirmación– el párroco en ese entonces –a quien erradamente algunas fuentes han descrito como si hubiera dejado el ministerio sacerdotal– le dijo a Jaquelina que no podía recibir la comunión debido a su situación marital.
En septiembre del año pasado y alentada por una de sus amistades, la mujer le escribió al Papa Francisco sobre su situación y su deseo de recibir la Comunión.
La noticia sobre el “permiso” del Papa para que Jaquelina reciba la comunión fue publicada primero por Sabetta en su página de Facebook cuando él escribió: “hoy me paso una de las cosas más lindas, después del nacimiento de mis hijas, tuve la llamada en mi casa de nada más ni menos que del Papa Francisco, fue una emoción muy grande hasta el momento no caímos, esta llamada fue originada por mi Sra. que le envió una carta y él se tomo su tiempo para llamarla y charlar con ella les puedo asegurar que cuando te habla tiene un paz total. ¡Gracias Dios por esta bendición!"
La noticia fue recogida luego por “La Red”, una radio local, y el diario “La Capital”, después por la agencia oficial argentina Telam hasta que finalmente copó la prensa en todo el mundo ayer miércoles.
Lo que le dijo exactamente el Papa a Jaquelina –que en una de sus declaraciones admite que se alejó de la Iglesia, no va a misa y que no es católica “practicante”– es hasta ahora un asunto que no queda claro. Conversando con La Red, Jaquelina dijo que luego de hablar por unos diez minutos con el Santo Padre, él le habría señalado que algunos sacerdotes son “más papistas que el Papa” y que ella podría “confesarse y comenzar a recibir la comunión en otra parroquia”.
En una segunda entrevista, abrumada por la atención internacional y las llamadas de todo el mundo, confirmó que había recibido “permiso” del Pontífice para recibir la comunión, pero señaló que “se suponía que esto debía ser discreto, ahora no sé si pueda ir a algún lado”. Desde ayer Jaquelina no ha dado declaraciones al respecto.
Catholic News Agency (CNA) –agencia del grupo ACI– llamó a casa de Jaquelina y conversó con su hija Candela que confirmó que “el Papa Francisco llamó. Estamos muy felices y honrados como familia”, y explicó que su madre estaba abrumada y que no estaba recibiendo llamadas y había dejado de ir a trabajar en la pequeña tienda que la familia tiene cruzando la calle.
Por su parte, Sabetta ha estado muy disponible para hablar con la prensa. Según su versión “Francisco le dijo a mi esposa que estaba libre de todo pecado, que podía recibir la comunión, que podía ir con paz mental, ya que un divorciado que va (a la comunión) no está haciendo nada malo”. “Él solo le dijo que vuelva a la comunión en otra parroquia para evitar fricciones (con el pastor)”.
Por su parte, el párroco de San Lorenzo, el Padre José Ceschi, dijo luego el miércoles que el supuesto  "permiso" para recibir la comunión dado por el Papa sería "absurdo".
Hablando con la radio local La Ocho, el sacerdote dijo: “me alegro primero que el Papa haya llamado a alguien de San Lorenzo, el Papa sorprende con estos llamados y la gente no lo puede creer, me alegra, no es que no crea en el llamado, pero lo que me resulta sumamente raro es que le haya dado permiso para comulgar, es algo tan insólito esto”.
El Papa nunca va a hacer eso, es imposible que haya hecho eso, es imposible, si él viene de un sacramento anterior es absolutamente imposible. Lo que sucede es que el Papa, como todos los obispos y sacerdotes, tenemos que ser padre, madre y maestro, para tener el corazón abierto pero no pasarse de la línea, decir las cosas como son”.
Sobre su predecesor, que le dijo a Jaquelina que no podía recibir la comunión, el sacerdote dijo que “si el casamiento anterior es sólo por civil, para la Iglesia no hay ningún inconveniente para casarse, después de que se separe de manera legal. Si el casamiento fue por el sacramento del matrimonio, la cosa es distinta, porque la Iglesia no puede dar un paso más allá de lo que diga Jesús”.
Si el anterior párroco, el Padre Sergio, hubiese dado la "absolución en estos casos, es como dar un cheque y vas al banco y te dicen que no tiene plata la cuenta”, dijo.
“Aclaro que creo en el llamado de Francisco porque él sorprende así a la gente, pero lo otro no, son todos inventos o se ha interpretado mal, es absurdo”, concluyó.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 3, 11-26


Lectura de los Hechos de los Apóstoles
3, 11-26

Como el paralítico que había sido sanado no soltaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo, lleno de asombro, corrió hacia ellos, que estaban en el pórtico de Salomón.
Al ver esto, Pedro dijo al pueblo: «Israelitas, ¿de qué se asombran? ¿Por qué nos miran así, como si fuera por nuestro poder o por nuestra santidad, que hemos hecho caminar a este hombre? El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres, glorificó a su servidor Jesús, a quien ustedes entregaron, renegando de Él delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerlo en libertad. Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidiendo como una gracia la liberación de un homicida, mataron al autor de la vida. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.
Por haber creído en su Nombre, ese mismo Nombre ha devuelto la fuerza al que ustedes ven y conocen. Esta fe que proviene de Él, es la que lo ha sanado completamente, como ustedes pueden comprobar. Ahora bien, hermanos, yo sé que ustedes obraron por ignorancia, lo mismo que sus jefes. Pero así Dios cumplió lo que había anunciado por medio de todos los profetas: que su Mesías debía padecer.
Por lo tanto, hagan penitencia y conviértanse, para que sus pecados sean perdonados. Así el Señor les concederá el tiempo del consuelo y enviará a Jesús, el Mesías destinado para ustedes. El debe permanecer en el cielo hasta el momento de la restauración universal, que Dios anunció antiguamente por medio de sus santos profetas.
Moisés, en efecto, dijo: "El Señor Dios suscitará para ustedes, de entre sus hermanos, un profeta semejante a mí, y ustedes obedecerán a todo lo que él les diga. El que no escuche a ese profeta será excluido del pueblo". Y todos los profetas que han hablado a partir de Samuel, anunciaron también estos días.
Ustedes son los herederos de los profetas y de la Alianza que Dios hizo con sus antepasados, cuando dijo a Abraham: "En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra. Ante todo para ustedes Dios resucitó a su Servidor, y lo envió para bendecirlos y para que cada uno se aparte de sus iniquidades".

Palabra de Dios.



Reflexionamos juntos

 Pedro va explicar el milagro que acaba de hacer en beneficio del que no podía andar. El se sabe pecador. Su “poder” no es suyo, procede de Cristo. Ser intermediarios de la gracia. Dejar pasar por nuestras vidas los beneficios que Dios quiere hacer por medio de nosotros. “Autor de la vida” un titulo poco habitual para hablar de Jesús pero es el que asoma espontáneamente  a los labios para quien la resurrección está cercana. Jesús “autor de la vida”, el Victorioso, el Viviente por excelencia, ¡Danos esa Vida! Comulgando el Cuerpo de Cristo, entramos en comunión con la Vida.

P. Juan R. Celeiro

SALMO RESPONSORIAL 8, 2a. 5-9



R.    ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre!
       en toda la tierra!

Al ver el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que has creado:
¿qué es el hombre para que pienses en él,
el ser humano para que lo cuides? R.


Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y esplendor;
le diste dominio sobre la obra de tus manos,
todo lo pusiste bajo sus pies. R.


Todos los rebaños y ganados,
y hasta los animales salvajes;
las aves del cielo, los peces del mar
y cuanto surca los senderos de las aguas. R.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 24, 35-48




Los discípulos, que retornaron de Emaús a Jerusalén, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes».
Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu, pero Jesús les preguntó: «¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo».
Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies. Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: «¿Tienen aquí algo para comer?» Ellos le presentaron un trozo de pescado asado; Él lo tomó y lo comió delante de todos.
Después les dijo: «Cuando todavía estaba con ustedes, Yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos».
Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto».

Palabra del Señor


¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida?  


Así como Él no se convierte en espanto para quienes lo contemplan, así como Él manifestó las huellas de su amor marcadas en sus manos, en sus pies y en su costado, así hemos de ser motivo de paz y no de guerra ni de angustia para nuestros hermanos. Hemos de ser motivo de entrega de nuestro propio ser para que los demás tengan vida y no motivo de destrucción de la vida de los demás pensando que así habremos barrido con la maldad que anidaba en los malvados.
Si Cristo nos ha mostrado las llagas que le causó el amor que tuvo a los pecadores hasta sus últimas consecuencias, ese ha de ser también el camino que manifiesta su Iglesia para que salve a los culpables, no para que los condene ni destruya.
¿Cuáles son las huellas de nuestro amor?


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