Orando con la Palabra / Sábado 24 de enero de 2026
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 3, 20-21 Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer. Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: «Es un exaltado». Palabra del Señor. «Es un exaltado» Jesús vuelve a casa y la multitud es tan grande que no le dejan ni comer. Su entrega es total: se desgasta por anunciar el Reino y por estar cerca de quienes lo necesitan. Sin embargo, no todos comprenden su modo de actuar. Incluso sus propios familiares, movidos por el miedo y la incomprensión, piensan que ha perdido el juicio. Este Evangelio nos muestra que seguir la voluntad de Dios no siempre será entendido , ni siquiera por los más cercanos. El amor auténtico, el compromiso con el bien y la entrega al servicio pueden incomodar, cuestionar y romper esquemas. Jesús no se detiene ante el juicio ajeno, porque su corazón está centrado en el Padre y en la misión qu...