V Domingo del tiempo ordinario Año litúrgico 2025 - 2026 - (Ciclo A)
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 5, 13-16 Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo. Palabra del Señor. Sal y Luz: Una vocación de utilidad 1. La Sal de la Tierra: Preservar y dar sabor En tiempos de Jesús, la sal era preciosa. Servía para conservar los alimentos (evitar que se pudrieran) y para dar sabor. La reflexión: Co...