SALMO RESPONSORIAL 140, 1-3. 8



R.    ¡Que mi oración suba hasta ti, Señor!

Yo te invoco, Señor, ven pronto en mi ayuda:
escucha mi voz cuando te llamo;
que mi oración suba hasta ti como el incienso,
y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde. R.

Coloca, Señor, un guardián en mi boca
y un centinela a la puerta de mis labios.
Pero mis ojos, Señor, están fijos en ti:
en ti confío, no me dejes indefenso. R.

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